Economía Popular20/03/2019
Con la mediación de la Defensoría del Pueblo

El Adoquín y los artesanos de San Telmo firmaron un acuerdo que permite trabajar a todos

Artesanos y feriantes de San Telmo llegaron a un acuerdo con la cooperativa El Adoquín por el cual se determinan los espacios que ocupará cada uno. El acta que se firmó está certificada y garantizada por la Defensoría del Pueblo.
Feria de artesanos de San Telmo

El lunes pasado se firmó un acuerdo entre la cooperativa El Adoquín, organización miembro de la CTEP, y el nutrido grupo de artesanos que trabajan en la calle Defensa, del barrio de San Telmo, desde hace años.

El convenio se firmó con la certificación y garantía de la Defensoría del Pueblo y determina los espacios que podrán ocupar los cooperativistas, por un lado, y los llamados artesanos históricos de San Telmo. Con su firma, los mismos trabajadores dieron por terminado el conflicto que los enfrentó y que tuvo su punto más álgido en la feroz represión desatada por Horacio Rodríguez Larreta hace 15 días, con una importante secuela de heridos y detenidos.
 

Represión a artesanos en San Telmo: 18 detenidos

Un acuerdo cuestionado

El conflicto entre los artesanos de San Telmo se inició con la firma de un convenio el 18 de enero de este año entre El Adoquin y el gobierno de la Ciudad, por el cual se trasladaba a los artesanos de la cooperativa (que estaban en Defensa al 800, 900 y 1000) a la cuadra de Defensa al 700 y Chile entre Defensa y Balcarce.

Santiago Galeano, secretario general de la regional centro de la CTA-A Capital, y uno de los dirigentes que acercaron a las partes, habló con Enfoque Sindical y echó un poco de luz sobre este tema que, en algún momento, enfrentó a trabajadores contra trabajadores: "Ese acuerdo generó dos problemas: por un lado, quedaron a la deriva aquellos artesanos que no pertenecían a El Adoquín y que venían trabajando hace años en Defensa al 800, 900 y 1000. Y por otro lado, los que estaban trabajando en Defensa al 700 y que tampoco pertenecían a la cooperativa sintieron que sus trabajos estaban siendo amenazados por la llegada de los cooperativistas". 

Divide y reinarás

Siempre atentos, Horacio Rodríguez Larreta, ex asesor financiero de Esso y actual jefe de gobierno de la Ciudad, y Eduardo Macchiavelli, ministro de Espacio Público y "Master of Business Administration" según reza su curriculum, jugaron un papel preponderante en el conflicto que se generó entre los artesanos. "Por un lado, pretenden avanzar en su política de privatizar el espacio público y de sus negocios. Ellos tienen la mira puesta en poder sacar a los artesanos que trabajan en Defensa al 800, 900 y 1000, por las buenas... o por las malas". Esta última opción, sin dudas es la elegida por el gobierno del ex asesor financiero de Esso, tal como quedó demostrada en la feroz represión desatada contra los trabajadores hace 15 días.

Galeano explica que "este avance contra los artesanos es parte de un negocio que está relacionado con montar en la zona un polo gastronómico". También hay quienes dicen, agrega Santiago, que lo que está haciendo Larreta al sacar a los artesanos "es simplemente una devolución de favores a los anticuarios que responden al gobierno de Macri".
 

Acuerdo entre cooperativa El Adoquín y el gobierno de la Ciudad

Pero tal vez el principal objetivo que tuvo (y tiene) el gobierno de la Ciudad en su embestida contra los artesanos, y que se relaciona estrechamente con los citados más arriba, sea el de promover una división y un enfrentamiento entre ellos como, de hecho, lo hubo desde la firma del acuerdo de enero. 

La pretensión de Larreta, según el dirigente de la CTA-A, es la de dividir a los artesanos. Además, "el acuerdo que firmaron con El Adoquín tiene una cláusula de confidencialidad". (N.de.R: en un contrato de trabajo la cláusula de confidencialidad obliga al trabajador a mantener siempre el secreto de información de la empresa contratante.)

"¿Cuál era la intención del gobierno de la Ciudad mediante esta cláusula? Impedir que El Adoquín difundiera el acuerdo como un victoria de la organización al implementarse un proceso de formalización de su trabajo", explica Santiago sobre uno de los puntos que desató el conflicto entre los artesanos y que motivó, por otro lado, que una parte importante de los integrantes de El Adoquín se fuera de la cooperativa en solidaridad con los feriantes desplazados que venían trabajando en esta misma zona desde hace años.

Artesanos de San Telmo

Mediación de la CTA

Ante esta situación provocada por Larreta y que había degenerado en un enfrentamiento entre trabajadores, integrantes de la CTA-A Capital decidieron intervenir como mediadores. Dice Santiago: "Teníamos contactos previos con algunos artesanos y feriantes. Cuando se inició el conflicto nos llamaron para ver si los podíamos ayudar. Inmediatamente hicimos una reunión donde nos explicaron lo que había sucedido y no dudamos en apoyar esa lucha. Todo el tiempo hicimos hincapié en que la pelea no podía plantearse entre trabajadores, más allá de cómo se había manejado el acuerdo que generó el conflicto; sino que el problema de raíz era la negativa histórica del Gobierno de la Ciudad de incorporar las cuadras de Defensa al 700, 800, 900 y 1000 a la Feria oficial de San Telmo y excluir a los trabajadores artesanos de la posibilidad de su proceso de formalización".

El dirigente de la CTA es enfático al denunciar que "acá hay un solo responsable y es Horacio Rodriguez Larreta, que por medio de sus funcionarios, juega a dividir a quienes se organizan y mete miedo con represión".

El acercamiento entre las partes (El Adoquín y artesanos históricos de San Telmo) trajo como consecuencia un acuerdo, con la mediación de la Defensoría del Pueblo, que no sólo conforma a la mayoría, sino que muestra la unidad de los trabajadores y desnuda, además, la estrategia que lleva a cabo el gobierno de la Ciudad: incentivar la división de los trabajadores. Mediante este convenio, El Adoquín se retira de la calle Defensa y se queda solamente en la calle Chile, mientras que los artesanos que trabajan allí desde hace años permanecerán en el mismo lugar a la espera de su formalización que desde hace más de una década se viene reclamando al gobierno de la Ciudad.

"Nosotros estuvimos y estamos convencidos de que la lógica del sálvese quién pueda no le va a ganar a la solidaridad de clase. Eso quedó plasmado con el acta que se firmó y con la convocatoria a la unidad más amplia para que las 150 familias que aún no obtienen respuestas, puedan volver a trabajar", concluye Galeano.

Acta-acuerdo El Adoquín y artesanos de San Telmo