marcha-resistencia.jpg

La movilización, organizada por ATE Capital junto con Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, contó con el respaldo de cerca de un centenar de organizaciones sindicales, políticas, sociales y religiosas.
Bajo el lema "Una memoria que arde, una lucha que no se apaga", la protesta se extendió por 24 horas, concluyendo este sábado a las 17 horas. Los participantes expresaron su rechazo a las políticas del gobierno de Javier Milei, especialmente aquellas que consideran negacionistas y que buscan desmantelar organismos de derechos humanos.
Hugo Yasky, secretario general de la CTA de los Trabajadores, enfatizó: "Estamos dando testimonio de que los trabajadores, la CTA, no estamos dispuestos a agachar la cabeza frente al discurso negacionista de un gobierno que pretende mancillar el ejemplo de las Madres de Plaza de Mayo". Por su parte, Roberto Baradel, líder de SUTEBA, señaló: "Estamos acá acompañando a todos los trabajadores del Estado, a las Madres, a las Abuelas, para resistir las políticas de ajuste del Gobierno Nacional, de persecución, las políticas fascistas, de desmantelamiento del Estado".
La seguridad de los manifestantes fue motivo de preocupación luego de que el juez Jorge De Santo rechazara un habeas corpus preventivo presentado por ATE Capital. Daniel Catalano, titular de la organización, advirtió: "Hacemos responsable a De Santo por cualquier riesgo o violencia que se cometa durante la jornada de la Marcha de la Resistencia en manos de las fuerzas de seguridad".
El documento central de la convocatoria subrayó la urgencia de la movilización: "Hoy, frente a un gobierno negacionista y apologista de la dictadura, que promueve discursos de odio, niega identidades y busca anularnos, es más necesario que nunca seguir resistiendo". Entre las numerosas adhesiones se encuentran la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, Hijos Capital y Provincia, CELS, APDH y la Liga Argentina por los Derechos Humanos.
La marcha también contó con la participación de movimientos estudiantiles, colectivos LGBT+, Ni Una Menos y diversos sindicatos, incluyendo la Federación Gráfica Bonaerense y Metrodelegados. La consigna "Ni un paso atrás. La patria se defiende" resonó entre los presentes, reflejando el compromiso de continuar la lucha en defensa de los derechos humanos y las libertades democráticas.
Esta manifestación se produce en un contexto de creciente tensión política en Argentina, donde el gobierno de Javier Milei ha implementado medidas que, según diversos sectores, representan un retroceso en materia de derechos humanos y políticas sociales. La movilización busca no solo recordar el pasado, sino también alertar sobre los desafíos actuales y futuros en la defensa de los derechos fundamentales.

