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Con la intención de dar a conocer las historias de vida mujeres que desde sus espacios sindicales aportan una visión y una forma de entender la construcción colectiva iniciamos, en 2024, el Ciclo de Entrevistas “El Sindicalismo ES con nosotras”.
Hoy retomamos estos diálogos con mujeres que encabezan marchas, que alzan la voz para defender derechos conquistados, que luchan a diario por un salario digno, por el fin de la precarización laboral y – en definitiva- por una Argentina con justicia social.
Comenzamos esta segunda etapa con la entrevista a Carla Gaudensi, Secretaria General de la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN), Secretaria Adjunta Segunda del Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA) y trabajadora de la Agencia Télam.
Ella es la primera mujer en conducir la Federación y desde 2020 lleva adelante su gestión con convicción y fortaleza aún en las circunstancias más adversas. Trabaja con una amplia capacidad para construir unidad conteniendo a todas y todos los trabajadores del sector. En la primera etapa de su mandato – ante una iniciativa presentada por el Sindicato de Trabajadores de Prensa del Oeste del Chubut – el Secretariado de la FATPREN aprobó por unanimidad la conformación de la Secretaría de Medios Cooperativos y Autogestionados.
Lo que años antes parecía imposible fue una realidad que permitió el acercamiento y – más importante aún- el trabajo conjunto con las y los integrantes de medios de comunicación cooperativos, autogestionados, comunitarios y populares.
En este diálogo, Gaudensi, comparte detalles de sus inicios dentro del ámbito sindical, reafirma la importancia de la construcción en red y analiza la situación que atraviesan los trabajadores de prensa de todo el país en un contexto político y social por demás complejo.
¿Cómo y cuándo inicio su camino en el sindicalismo?
Mi camino dentro de la organización sindical comenzó en 2009 aunque ya había tenido algunas otras instancias de participación militante en el ámbito social y de derechos humanos. Con mi incorporación a la Agencia Télam comenzó la actividad sindical. Desde el Colegio Secundario tuve un rol militante y luego en cada lugar de trabajo estuve relacionada a distintas organizaciones. Tuve un paso por la CTA, pero ligada a los movimientos sociales. En 2012 fui delegada en Télam por primera vez. Me sumé a un grupo de delegados autoconvocados ante la ausencia de nuestro anterior sindicato (UTPBA) que era un sello de goma. En 2014 hicimos un plebiscito para ver si podíamos armar un sindicato nuevo (SIPREBA). Se hizo en forma participativa en todos los medios para que todos los compañeros y compañeras de prensa escrita, radial y televisada pudieran aportar a esa discusión. El resultado fue un contundente apoyo con su conformación en 2015. En 2016 ya participé de la Comisión Directiva como Secretaria de Acción Social. En 2018 la lucha contra el macrismo por los despidos en Télam fue muy importante y logramos que las y los compañeros que quisieron recuperar sus fuentes de trabajo lo pudieran hacer. Nos sumamos a FATPREN y en 2020 asumí como Secretaria General de la Federación.
Las mujeres están ganando espacios dentro de las organizaciones sindicales. ¿Cuál es su experiencia siendo la primera mujer que conduce la FATPREN?
Creo que hay un trabajo que las mujeres venimos haciendo con las compañeras hace muchos años, pero creo que lo que sucede en la actividad de prensa es la masividad del Ni Una Menos originado en 2016. Esto hizo que en nuestra actividad estuviera atravesado el debate de cada vez más la incorporación de compañeras en la vida sindical. No es que no estuviéramos, de hecho históricamente las mujeres somos las que estamos al frente de todas las luchas, pero muy invisibilizadas porque la actividad sindical es muy masculinizada. Cuando nos comenzamos a organizar dentro del SIPREBA dijimos que teníamos que tener más compañeras delegadas y que eso iba a redundar en tener más compañeras dentro de la Comisión Directiva. En la Federación creo que algunos sindicatos comenzaron a hacer ese proceso de tener conducciones directivas con igualdad. Pero en 2020 cuando asumí en la Federación éramos pocas las mujeres que eran Secretarias Generales, Adjuntas o con lugares de participación en la toma de decisiones. Creo que a partir de allí se abrió un camino. No tenemos en la Federación una conducción de paridad, pero hemos incorporado a compañeras en lugares de toma de decisiones.
Para realizar esta actividad de militancia es necesario contar con apoyo familiar. ¿En su caso contar con una pareja también sindicalista es ir por un mismo camino?
Sí, es un terreno ganado tener un compañero (Agustín Lecchi) que entiende la militancia y la organización de los trabajadores de una manera similar. Mi familia sabe - desde hace muchos años – de qué se trata la militancia porque provengo de una familia muy respetuosa y participativa en ese sentido. Mi madre siempre ha sido una militante. Hay que entender que en estos procesos es fundamental tejer redes entre las compañeras para que cuando alguna pueda ocupar un lugar esto sea propicio y generemos espacios en los que podamos participar. Tenemos que generar estas instancias en las organizaciones sindicales donde podamos participar y no quedemos excluidas por los horarios, etc. Todo esto hay que hacerlo en red con las compañeras, pero también con los compañeros para que se generen ámbitos de militancia compartidos y así abrir el camino para que más compañeras estén comprometidas. Pero sin lugar a dudas destaco que los compañeros en nuestra actividad lo hacen. A veces cuesta más y a veces cuesta menos.

¿Qué reflexión le dejó 2024 en relación a la situación de las y los trabajadores de prensa de todo el país?
Lo que nos pasa a todos es no que terminamos de procesar el nivel de brutalidad en el que estamos viviendo y de crueldad que nos impone este Gobierno. Nos propone una calidad de vida con intentos de pérdida de derechos muy grande. Las y los trabajadores de prensa venimos, desde hace muchos años, tratando de crecer en fortaleza y organización en todo el país. Hay un avance muy importante de la precarización laboral, salarios que no cubren la Canasta Básica, pero esto se agrava en este proceso y más aún después de la devaluación de Diciembre de 2023. Esto es algo que nadie pudo recuperar en paritarias. Hay una pérdida del poder adquisitivo muy grande. Eso, sin dudas, nos posicionó en un lugar muy difícil. Tenemos paritarias, pero tienen un techo que impone el Gobierno y los empresarios siempre se abusan. Se ven falsos datos de estabilidad en la economía, pero la verdad es que uno con el salario cada vez compra menos cosas y vive de peor manera. Hay que tener dos o tres trabajos para poder vivir. Eso no es calidad de vida para un trabajador. Y además este Gobierno ha tomado a la clase trabajadora (especialmente a las mujeres) como enemigos y enemigas lo cual nos enorgullece porque no tenemos nada que ver con este Gobierno del saqueo y la crueldad. Hay también un fuerte ataque a la libertad de expresión con un ataque sistemático a periodistas, comunicadores y comunicadoras. Y ni hablar del intento de desfinanciamiento de las voces federales como los medios públicos con el desguace de las Radios Nacionales, el intento de cierre y silenciamiento de Télam y con una línea muy marcada del Gobierno en la TV pública. Y por otro lado con una brutal represión en la calles atacando el rol periodístico y a los trabajadores que están contando la realidad. Sabemos que en muchos medios concentrados de comunicación esto no se refleja de la manera que sucede en las calles, pero eso tiene que ver con la línea que imponen los dueños de los medios. Garantizar el derecho de poder contar lo que está pasando es fundamental, pero hoy se ve obstaculizado por la represión. Tenemos muchos heridos en las últimas movilizaciones masivas y de hecho en la última de apoyo a las y los Jubilados resultó herido Pablo Grillo (fotógrafo). Todo esto hace que hoy el Periodismo esté en uno de los momentos más críticos desde el retorno a la Democracia en materia de poder generar información. Y ni hablar del ahogo con la quita de fomentos a los medios autogestivos, comunitarios y populares que son muchas veces los que los grandes medios comerciales de comunicación no reflejan. Los fomentos permitían el desarrollo de estos medios y garantizaban una mayor pluralidad de voces, democratización de la palabra y más federalismo. Estos compañeros también son los más atacados cuando quieren mostrar lo que está pasando tratando de ser la voz y los ojos del pueblo.
¿Cuál es el principal objetivo en 2025 para la FATPREN?
Estamos tratando de recuperar la organización en provincias donde hemos perdido participación de las y los trabajadores de prensa. Estamos haciendo un trabajo para que los sindicatos de base puedan crecer y desarrollarse. Eso es muy importante porque tener una organización nacional con sindicatos fuertes para nosotros es fundamental porque es desde allí donde podemos expresar realmente lo que está sucediendo en cada punto del país. Haber integrado a la Federación internacionalmente también es importante para llevar estas demandas fuera de nuestro país como los problemas que tenemos en materia de libertad de expresión. También hay una articulación con las organizaciones del movimiento obrero para dar una pelea centralizada en la lucha para no seguir perdiendo fuentes de trabajo y por un mejor salario. Nuestro trabajo es estar en las calles peleando para que no recorten más derechos y se garantice el derecho a la información de todos los argentinos y argentinas. Todo esto en un contexto muy adverso porque estamos entrando en un nivel de autoritarismo por parte del Gobierno antidemocrático que atenta contra los derechos básicos que garantiza la Democracia. Y además las comunicadoras y comunicadores enfrentamos un debate central en la batalla cultural. Nosotras y nosotros – como trabajadores de prensa- tenemos un rol en ese sentido. Tenemos que intentar, desde los lugares que podemos, dar esa pelea.
¿Qué mensaje dejaría a las mujeres sindicalistas y a los trabajadores de prensa en de todo el país?
A las mujeres sindicalistas, con las que hemos transitado muchos años de articulación, les diría que es algo maravilloso unirnos en red para defender los derechos de las y los trabajadores. Siempre tenemos una mirada transformadora porque las demandas que hacemos desde el feminismo, disidencias o diversidades tienen pie en la construcción de un mundo mejor y de un sistema antipatriarcal. Motivo, aunque sea cada vez más difícil, integrarse a la lucha de las y los trabajadores organizados. Esto siempre vale la pena y hay que dar la pelea con las compañeras y compañeros para que se puedan generar esos ámbitos en los que podamos estar más y no estar menos. Esa conquista costó mucho y hay que sostenerla. Incentivamos a que haya cada vez organizaciones con más delegadas para que esto se traduzca en más dirigentas y en la participación de compañeras involucradas en la lucha cotidiana de defensa de nuestros derechos. A los trabajadores de prensa, con una forma de trabajo individual, les diría que la mejor manera de defendernos es organizándonos en los sindicatos y Federación como así también en los lugares de trabajo. Esta es la forma de lograr mayor fortaleza. Hace tiempo se comprobó que quieren destruirnos, pulverizar nuestros salarios y precarizar más nuestras vidas. Eso no se arregla con una salida individual. Las mayores conquistas siempre fueron cuando las y los trabajadores se encuentran organizados y peleando por lo mismo.


