29/06/2025

Ciclo de Entrevistas: “El Sindicalismo ES con Nosotras”

Colombo: “El trabajo de la mujer en el hogar es un trabajo”

Lo afirmó María Lucila “Pimpi” Colombo secretaria General del Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina quien también reflexionó sobre las políticas públicas que se aplican al sector. “Aunque se hable de feminismos no pueden poner la mirada hacia el interior del hogar y este sigue siendo un obstáculo difícil de atravesar”, señaló.

En esta nueva entrega del Ciclo, que comparte las historias de mujeres sindicalistas quienes desde sus espacios aportan una visión especial a la construcción colectiva y a la defensa de los derechos, dialogamos con María Lucila “Pimpi” Colombo secretaria General del Sindicato de Amas de Casa de la República Argentina (SACRA Nacional).

Ella, una mujer de convicciones y claridad de conceptos que supo desde muy joven que el camino era la organización colectiva basada en la justicia social, la solidaridad y la equidad, comparte en esta entrevista con Enfoque Sindical parte de su historia de vida y militancia.

“Pimpi” – tal como solicita ser llamada- entendió hace mucho tiempo que el trabajo de las amas de casa no era valorizado y se propuso trabajar para generar cambios que permitieran llevar ciertas reivindicaciones a las integrantes del sector.

Con el paso del tiempo se fueron sumando otras situaciones que, a su criterio, deben marcar algunas diferencias respecto de las mujeres y sus tareas de cuidado dentro del hogar. Cuestiona, en este sentido, la Licencia por Paternidad de tres meses. “Una licencia por diez días está bien, pero me parece una aberración que tengan la misma licencia que la mujer. Ellos no amamantan y no llevan al chico en su vientre durante nueve meses. No vulneremos la naturalidad de las relaciones por una supuesta igualdad inexistente”, manifestó.

En el marco de su amplitud de criterio fue precisa respecto de la militancia política dentro del Sindicato y aseguró que “si hay una compañera que participa en política todos la apoyamos aunque no sea de la militancia que yo elegiría. Eso lo hacemos en todos lados porque tenemos diversidad política”.

Colombo, además, fue crítica sobre la política que lleva adelante el Gobierno Nacional citando como ejemplo la afectación de sus medidas en torno a las obras sociales. “Nosotras llegamos a tener 140 mil afiliadas, pero la guadaña de este Gobierno miserable nos sacó los socios de las prepagas con aportantes de más ingresos que nos permitía sostener a los monotributistas sociales”. “Este Gobierno va contra todo esto porque es también una manera de atacar a los sindicatos”, aseveró.

 

¿Cómo y cuando nació su camino dentro del sindicalismo?

Esto empezó con militancia política en los últimos años de la Escuela Secundaria. En 1975 comenzamos a tener cierta inquietud y analizar la situación de las mujeres. Nos dimos cuenta que el feminismo que había en el mundo poco tenía que ver con la realidad de las mujeres. Descubrimos lo que Eva Perón había planteado para las mujeres y había cosas que nos perecieron extraordinarias. Durante la dictadura armamos asociaciones de mujeres en las distintas provincias buscando un paraguas para hacer algo porque estaban prohibidas las actividades políticas. En ese camino descubrimos que lo que teníamos en común las mujeres era el cuidado de la familia y que eso estaba invisibilizado. En este proceso nos fuimos casando, teniendo hijos y viviendo todo desde la experiencia. Descubrimos que la lectura de las feministas no nos identificaba y allí fue que señalamos la primera diferenciación: el trabajo de la mujer en el hogar es un trabajo.

La particularidad de nuestro sindicato es que se fue construyendo en un marco original: la familia. Todos pudimos sobrevivir porque alguien nos cuidó y cuando seamos mayores también sobreviviremos porque alguien nos cuidará. Avanzamos con la creencia de que debíamos incorporar la importancia de que el trabajo doméstico se valorizara social y económicamente. Con eso y con la lectura de Eva Perón dimos el puntapié inicial a un feminismo nacional y popular. Surgió, entonces, la idea que la forma de organizarnos era aprendiendo de nuestros hermanos trabajadores de otros rubros armando un sindicato. Nacimos un 12 de Marzo en Tucumán (hace más de 40 años) sin tener la más pálida idea de si a las mujeres les iba a parecer razonable esta idea o no. Por otro lado estaba la incertidumbre de si este Sindicato se iba a poder constituir como tal y crecer.

 

¿Encontraron resistencia cuando decidieron conformar el Sindicato?

No quiero decir que no hubo cierta incomprensión, pero los trabajadores nos abrieron sus puertas en las provincias porque no teníamos dinero ni un lugar. Siempre fueron los mejores aliados en ese sentido, de ahí a cuánto se comprenda es otra cosa porque el Sindicato de Amas de Casa pone en cuestión muchas cosas.

 

¿Considera que las mujeres avanzaron en el ámbito sindical?

Se han hecho algunos avances que no se deben desaprovechar. Algunos se hacen un poco forzadamente como los cupos y la paridad. A mí me parece más razonable que las mujeres sean incorporadas en la misma proporción que el rubro las tiene incorporadas. Eso haría, por ejemplo, que hubiera más mujeres en el gremio docente y menos en el metalúrgico. Cuando la Ley (de Cupos) está, más allá del enamoramiento de las palabras, hay que sacarle el mayor provecho posible para ir fortaleciendo la participación que no tiene que pensarse como competitiva, sino como complementaria. No podemos pretender pelear con los varones porque no somos iguales. Es difícil porque ellos tienen más mañas y más experiencia.

Nosotras debemos mirar cuáles son los puntos de diferencia y ponerlos en valor. Lo mejor es que podamos ir construyendo una dirigencia que merezca ese nombre. Creo que hemos mejorado, pero nos falta mucho y eso es porque no nos dimos cuenta que no nos conviene medirnos con la misma métrica que ellos.

 

¿Cuenta con el apoyo de su familia para llevar a cabo la tarea sindical?

Mis hijos tenían una demanda distinta (respecto del padre) porque yo les compartía a dónde iba, pero me han acompañado en todo. Ellos se han criado en el sindicato y en el partido. Con el padre tuvieron más análisis y reflexión política, conmigo tuvieron la vivencia de la militancia. Estoy divorciada hace tiempo. Mi abordaje de la militancia es distinta a la de mi ex esposo. Los intereses son un poquito diferentes y los chicos se relacionan con los dos.

 

¿Qué objetivos se planteó el sindicato para este año teniendo en cuenta la complejidad del contexto político, social y económico?

El primer objetivo es subsistir, el segundo es que nuestra obra social crezca. Todo está muy difícil y los sindicatos estamos sufriendo las consecuencias de la política. Ante el desánimo proponemos la diversidad de las actividades que realizamos generando acciones que nos permitan permanecer juntas. Vamos a trabajar en un proyecto de jubilación para las Amas de Casa. Trabajaremos, también, en la incorporación de las demandas de mujeres más jóvenes. Vamos a plantear que el Salario Familiar lo cobre la madre en una cuenta de la mujer como se hace con la Asignación Universal por Hijo (AUH).

Para finalizar, Colombo, reflexionó sobre las políticas públicas que se aplican al sector señalando que “aunque se hable de feminismos no pueden poner la mirada hacia el interior del hogar y este sigue siendo un obstáculo difícil de atravesar”.

 

Cafecito