En esta nueva entrega del Ciclo, que comparte las historias de mujeres sindicalistas quienes desde sus espacios aportan una visión especial de entender la construcción colectiva y la defensa de los derechos, dialogamos con Marcela Capón, Secretaria General Regional Comarca Andina y Secretaria de Finanzas Provincial de la CTA de los Trabajadores Chubut.
Fue también Secretaria Regional de la Asociación Trabajadores de la Educación de Chubut (ATECh), Secretaria de Organización de la Junta Ejecutiva Provincial y Secretaria de Hacienda y Finanzas de dicha organización sindical patagónica.
Jubilada, desde 2022, continúa militando y tiene en claro que la diferencia se logra con el trabajo colectivo. Aseguró, en diálogo con Enfoque Sindical, que “es importante participar, opinar, ir a votar y no permitir que las decisiones las tomen unos pocos, sino que cada vez seamos más para que las decisiones sean mejores”.
Capón, precisa y contundente en sus declaraciones, remarcó que “hay que seguir creyendo en la política gremial o partidaria porque es la herramienta de cambio social que tenemos. Si nos corremos de ahí es peor siempre”.
¿Cómo y cuando nació su camino dentro del sindicalismo?
Trabajaba en la Escuela 717, me invitaron a participar como suplente en una lista porque cuando había alguna injusticia hacia un docente juntaba firma de los compañeros. En 2003 no había nadie en la regional y varios afiliados al sindicato propusieron que ocupara ese lugar.
¿Encontró resistencia a su participación en el ámbito sindical?
Creo que la resistencia no fue tanto por el hecho de ser mujer, sino por cosas que habían pasado en gestiones anteriores. En mi condición de mujer pasé por situaciones, en los inicios, que se dan con hombres que tienen cargos en distintos estamentos. Intentan acercarse a una como mujer y desde otro lugar para tenerte del lado de ellos cosa a la que nunca accedí. Es una forma de menospreciar a las mujeres y no tratarlas como alguien que está a la par.
¿Cuenta con el apoyo de su familia para llevar adelante su labor sindical?
Me separé en 2005 del padre de mis hijos. El me acompañó mucho cuidando a los chicos mientras yo viajaba a Rawson (capital de Chubut). Luego tuve parejas, pero no conviví con ellos. Allí se presentaron distintas situaciones: se ponían trabas hacia mi trabajo. Ahora estoy en pareja con un sindicalista y somos compañerazos. Mis hijos, gracias a Dios, son maravillosos y comprendían. Al día de hoy entienden y apoyan a su madre.

¿Considera que resignó algo al dedicarse al sindicalismo?
No sé si resignar porque fueron decisiones. Nosotros tuvimos conflictos muy fuertes en Chubut (2018 y 2019) con acampes durante 6 meses, ocupaciones de Ministerios por 40 días y cortes de ruta. En ese tiempo me dejé de lado a mí misma. Mi vida pasaba por ahí. Estuvimos a full en ese conflicto, no había ni tiempo de dormir. Fue un desgaste físico muy importante: son años que se resignan.
¿Cuáles son los desafíos actuales para las mujeres dentro del sindicalismo?
Creo que se avanzó muchísimo y siempre insistí en invitar a las compañeras para que participen, que no tengan temor. La mujer, claramente, tiene otra visión y aporta cosas diferentes. En conjunto, participando todos y todas, se definen cosas mejores. Creo que en nuestro sector, donde somos mayoría mujeres, todavía cuesta (muy a mi pesar) votar mujeres. Nos falta a las mujeres terminar de deconstruirnos y apostar a nosotras mismas. Cuando una mujer está a la cabeza de la Lista, por lo menos aquí en la provincia, es muy difícil. Aunque se ha avanzado creo que todavía nos falta valorizarnos más como mujeres.
¿Cuál es la situación, actualmente, de los docentes de Chubut?
Hasta 2019 veníamos bastante bien en materia salarial dentro de lo que cobran los docentes del país. Después de la Pandemia y cuando Mariano Arcioni gana las elecciones nos dejaron de pagar. Hubo muchos atrasos y luego – en dos años- tuvimos sólo un 10% de aumento. Ahora si bien hay aumentos mínimos lo cierto es que el salario del docente se vino abajo en un 50%. Se ve claramente, sobre todo nosotros que estamos limítrofes con Río Negro, que muchos docentes se van a trabajar a esa provincia. Lo que está pasando ahora es la falta de docentes y las suplencias no se cubren.
¿Qué opinión le merece la gestión de gobierno provincial y nacional?
El gobierno de Ignacio Torres tiene mucho de marketing, pero no ha mejorado lo relacionado a salarios y ni hablar de la infraestructura. Las escuelas están con muchas complicaciones edilicias. Aquí, en la Comarca Andina, hay suspensión de clases por falta de gas o cortes de luz. Si no hay inversión cuesta mucho sacar la educación adelante.
A nivel nacional hay mucha crueldad y mucho ajuste. Acá Ignacio Torres (PRO) sigue los lineamientos del gobierno nacional y termina ajustando, pero sutilmente porque tiene mucho marketing político. Hay mucha burbuja inflada, pero lo que está pasando realmente es el deterioro en educación, salud, servicios públicos y la acción social hacia la gente más necesitada. Todo se ajustó y los chubutenses, claramente, no la están pasando bien. Estas cuestiones de crueldad nacionales impactan en las provincias.
¿Qué mensaje dejarías las mujeres que hacen sus primeros pasos dentro del sindicalismo?
Les diría que se animen y que participen. Este año hay elecciones en ATECh en noviembre y estamos trabajando con compañeras nuevas para el armado de listas. Este es un trabajo muy gratificante. Si bien se dejan de lado algunas cosas por otro lado una - como mujer – se empodera en esos trabajos. Lo más importante es pertenecer a una agrupación donde nos contengamos unas a otras. La militancia es un trabajo muy placentero en el sentido de poder sentir que se trabaja colectivamente y se ayuda en lo colectivo.


