Noticias11/01/2019
Marcha de las Antorchas

Las organizaciones sindicales marcharon contra los tarifazos

Las organizaciones sindicales realizaron la primer marcha contra el brutal aumento de tarifas llevado adelante por el gobierno de Mauricio Macri desde Avenida de Mayo y 9 de Julio hasta el Congreso de la Nación.
Tarifazo

En el día de ayer ambas CTA y Camioneros, junto a otras organizaciones, llevaron adelante la marcha contra el tarifazo para reclamar al gobierno de Mauricio Macri el brutal aumento de los servicios público el recorrido que las organizaciones convocantes realizaron desde Avenida de Mayo y 9 de Julio hasta el Congreso de la Nación fue acompañado de antorchas que encendieron las calles aledañas al congreso en el momento que caía el sol sobre la Ciudad de Buenos Aires. Las medidas de acción continuarán durante enero y febrero en todo el país.

Durante el acto realizado, el secretario general de la CTA de los Trabajadores y diputado nacional, Hugo Yasky, señaló que “Esta movilización es en rechazo a los tarifazos y en apoyo a una presentación que vamos a hacer ante la justicia para que este anuncio quede sin efecto. Para que el tarifazo no se pueda concretar tal cual lo planteó el Gobierno a través de voceros oficiales, que son algunos medios de comunicación que actúan como voceros del Gobierno”.

El gremialista docente también advirtió al hablar sobre los tarifazos que “Es un golpe durísimo para la economía, que ya venía maltrecha, de cualquier persona que tenga un sueldo normal, un maestro, un jubilado, un empleado bancario, un obrero industrial. Cualquiera que tenga que vivir con un salario que hoy apenas alcanza para llegar a fin de mes, este tarifazo lo desmorona directamente en su economía doméstica. Entonces es inaceptable”.

Sobre el cronograma de las marchas que se realizarán en diferentes provincias de la Argentina, Hugo Yasky, destacó que "Queremos que la marcha repercuta en todo el país. No queremos que esto quede solamente centralizado en Buenos Aires. Entendemos que esa progresividad además va a garantizar la continuidad. Probablemente el próximo mes estaremos marchando nuevamente en Buenos Aires. Del mismo modo va a pasar en el resto del país. Queremos que la protesta contra el tarifazo sea una especie de espiral que corra, vaya creciendo y se manifieste en todo el país, hasta tanto terminemos con esta política de ajuste y los tarifazos".

En torno al porqué de la movilización Pablo Moyano, secretario adjunto de camioneros, afirmó que "primero fue la inflación, luego fueron las paritarias y ahora es el tarifazo este. Hoy la gente no llega a fin de mes, todas las medidas que están tomando (desde el Gobierno) son en contra de los trabajadores". Y explicó que "Todas las movilizaciones van a ir armando un clima y en marzo o abril habrá un gran paro general en defensa de los intereses".

Luego de la marcha realizada ayer las movilizaciones continuarán con marchas de antorchas en Rosario y Santa Fe el 17 de enero, el 24 en Mar del Plata, el 31 en Bariloche y el 7 de febrero en Mendoza y Córdoba.

Entre las organizaciones que marcharon en repudio a los tarifazos se encontraban el Frente Sindical para el Modelo Nacional, integrado por los Camioneros, los Bancarios, el Smata y más de 70 organizaciones gremiales, políticas y de la economía popular; la Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo, la Multisectorial contra el Tarifazo, el Frente Productivo, organizaciones de pymes, de jubilados, clubes de barrio, entre otros. Mientras que en las movilizaciones que se desarrollarán en las distintas provincias participarán también las regionales de la CGT.

Además estuvieron presentes en la Plaza de los Dos Congresos las Madres de Plaza de Mayo "Línea Fundadora", Taty Almeida y Nora Cortiñas, y la presidenta de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, Lita Boitano.

Declaración de las organizaciones convocantes:

“Esta política del Poder Ejecutivo en lo referente a precios y tarifas de luz, gas, agua y cloacas, sumada a la liberación de los precios de los combustibles, comportan un intencional desconocimiento del papel del Estado como garante de los derechos de los usuarios. Y ello sólo puede explicarse en la determinación gubernamental de favorecer a las grandes empresas vinculadas a la oferta de servicios públicos. Es que mientras en los hogares de los jubilados, de los cesanteados, en las casas de todas y todos los que viven de su trabajo y no del trabajo ajeno, tienen que elegir entre un plato de comida o pagar la luz, los Aranguren, los Caputo, los Dujovne y todos los que tienen sus capitales en las guaridas fiscales, suman ganancias y beneficios con cada aumento de tarifa.”

Y luego agregábamos que: “Sin embargo, no sólo quienes viven de su sueldo padecen esta política del tarifazo. Las cooperativas, empresas recuperadas y, en general, las pequeñas y medianas unidades productivas y de servicios –que son las que emplean el mayor número de mano de obra en nuestro país- ya no pueden hacer frente a las facturas. El aumento desproporcionado del precio de los servicios impacta directamente en la estructura de costos de estas unidades de capital nacional, pero también lo hace de modo indirecto en aquellos sectores con altos eslabonamientos productivos como cemento, químicas básicas, celulosa y papel, textil, etc., provocando un efecto cascada en toda la estructura productiva.”

Ya por entonces, la situación era dramática, por lo que no dudamos en exigir que: “Las tarifas aprobadas hasta el presente no se apliquen por un año, contado a partir del 1° de enero de 2018, debiendo retrotraerse a los valores vigentes al 31 de diciembre de 2017 y que se proceda a la devolución de los importes excedentes mediante descuentos en las facturas pendientes o subsiguientes.”

A nueve meses de aquellas denuncias y exigencias, este gobierno neocolonial no sólo hizo oídos sordos a dichos reclamos sino que, a la par de profundizar su política de entrega y subordinación a los dictados del gran capital financiero mundial, persiste en ahogar las economías familiares del pueblo trabajador con otro brutal aumento de tarifas y, a la par, condena al cierre a miles de pequeñas y medianas empresas.

En efecto, los anuncios oficiales dan cuenta de que habrá un aumento del 40% en promedio para colectivos y trenes. Así, en marzo, el boleto de colectivo llegará a $18, mientras que el de tren alcanzará los $12,25. El subte subirá a $21 en abril, mientras que los peajes de ingreso a la Ciudad de Buenos Aires costarán, en promedio, $65
Las tarifas eléctricas, por su parte, tendrán un aumento del 55% con parciales de 26% en febrero, 14% en marzo, 4% en abril y 4% en agosto.

El agua alcanzará un aumento del 48% y el impuesto capitalino por alumbrado, barrido y limpieza será del 34%.

Estas cifras, que de por sí son abrumadoramente inalcanzables para la mujer y hombre de trabajo, en la práctica duplican la inflación oficial estimada para todo el año 2019, de tal suerte que la perversidad del gobierno de los ricos –aun para con sus ingenuos y honestos votantes populares- supera todos los límites.

Millones de horas de trabajo, creadoras de riqueza, son violentamente expropiadas en beneficio de una minoría voraz, autoritaria y entreguista. Nunca como ahora los bancos han amasado fortunas. Nunca antes las grandes empresas transnacionales han obtenido lucros gigantescos. Jamás la Argentina había alcanzado semejante endeudamiento externo que, como es sabido, compromete el futuro y la esperanza de las generaciones venideras.

Estamos frente a una fracción rapaz de la clase dominante que, incluso, no duda en disciplinar a sus antiguos socios en el bloque de poder con los mismos argumentos judiciales con los que persigue a una parte de la oposición.

Pero nosotros, mujeres y hombres de trabajo, no dudamos en afirmar que en este presente aciago en el que se juega la dignidad del pueblo del que orgullosamente nos sentimos parte, tenemos una alternativa.

Nuestra historia y nuestros mayores nos han enseñado que en los peores momentos, cuando todo parece sucumbir a la resignación, cuando el poder del revanchismo semeja una aceitada máquina de persecución y escarmiento y las propias fuerzas flaquean, allí, en ese instante, surge la voluntad indómita de quienes sólo sabemos vivir de nuestros salarios y no del esfuerzo ajeno.

De manera tal que, conscientes del poder que ostentan quienes buscan destruir nuestra capacidad de resistencia, convocamos a poner en la calle todas y cada una de la reivindicaciones más sentidas. No damos por agotada, con esta proclama, la protesta contra el tarifazo y el ajuste brutal. Al contrario, llamamos a realizar marchas en todo el país – como ésta que estamos haciendo ahora en la Ciudad de Buenos Aires y simultáneamente en Córdoba y Comodoro Rivadavia - y así lo haremos también el próximo 17 en Rosario y Santa Fe, el 24 en Mar del Plata, el 31 en Bariloche y el 7 de febrero en Mendoza.

Asimismo, hacemos un llamamiento a toda la oposición parlamentaria a aunar esfuerzos para impedir, desde el Congreso de la Nación, que este nuevo atropello se consume y obligar al Poder Ejecutivo Nacional a que dé marcha atrás con estas políticas de exacción del esfuerzo de millones y millones de argentinas y argentinos.

Que quede claro, entonces: no nos resignamos ni levantamos bandera blanca y seguiremos en las calles movilizados hasta derrotar la política del hambre y el ajuste. Decimos no a la reforma laboral. Decimos no a la reforma previsional. Decimos no al tarifazo. Basta de atropellos contra el pueblo argentino.-