Reportajes08/12/2018
Sonia Alesso, secretaria general de CTERA

“La unidad en la lucha es el único camino para derrotar las políticas de ajuste del macrismo”

Sonia Alesso conversó largamente con Enfoque Sindical acerca de la lucha que llevan adelante las y los docentes de todo el país desde siempre. También habla, entre otros temas, de la mujer sindicalista, de los medios y del ataque que sufren diariamente por parte del gobierno.
Sonia Alesso, secretaria general de CTERA

Nacida en Máximo Paz, a 60 kilómetros de Rosario, viajó hacia aquella ciudad y empezó a militar ni bien ingresó a trabajar en la escuela en 1981, durante la dictadura. Sonia Alesso se define como parte de una generación que peleó por la vuelta a la democracia y entiende que esa lucha no puede escindirse de su participación sindical: “Empiezo a participar en la escuela, primero como docente, y luego como delegada en la Agrupación Celeste donde hubo luchas muy importantes en los 80´ y ni hablar de la carpa blanca de los 90´ donde hubo una generación completa que se volcó a la militancia sindical en todo el país”. Sonia observa que muchos de los que hoy están en la conducción de los sindicatos docentes se conocieron en aquella carpa y en las marchas nacionales de CTERA que lideraban “Mary” Sánchez, Hugo Yasky, con Stella Maldonado, con Cecilia Martínez, “en mi caso con José María Tessa, con 'Tito' Nenna, compañeros que fueron parte de la conducción de la Agrupación Celeste y siempre en ese lugar militando en mi sindicato de base que se llama AMSAFE -Asociación de Magisterio de Santa Fe- uno de los sindicatos más viejos del país, fundado el 24 de junio de 1928, un sindicato muy grande, con 50 mil afiliados”.

Está al frente de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), una federación que cuenta con 453 mil afiliados y nuclea a todos los sindicatos docentes de base de todo el país. CTERA "es un orgullo para nosotros, ya que es donde las distintas generaciones de docentes y dirigentes sindicales han sido una honra para el sindicalismo argentino, como Isauro Arancibia, Eduardo Requena, Marina Vilte, Alfredo Bravo, Mary, Stella”.

Sonia Alesso destaca la historia de lucha de los docentes a lo largo de los años y recuerda cómo enfrentaron la etapa más oscura que vivió la Argentina: “Nosotros tenemos casi 700 maestros y maestras, profesores y profesoras desaparecidos, dentro de ellos una parte muy importante de la junta ejecutiva de CTERA. Cientos de presos políticos que llenaron las cárceles de todo el país. Es una marca muy fuerte en la historia de nuestro sindicato que ha dejado en cada uno de sus militantes una huella de convicción en la defensa del derecho social a la educación y a la defensa de los intereses de los trabajadores y las trabajadoras. No es un sindicalismo amarillo, es un sindicalismo combativo que lucha por la educación, por una educación de calidad para todos y todas, a la par de nuestro pueblo. No entendemos la lucha por la educación pública separada de la lucha de nuestro pueblo. Para nosotros es un honor ser parte de esta construcción colectiva”.

¿Cómo es y cómo se vive en el ámbito educativo ser mujer y sindicalista?

Yo creo que a las mujeres todo les cuesta el doble. Tenés que tener el doble de tiempo, de dedicación, de inteligencia, el triple de perseverancia. En nuestro caso, al ser un sector mayoritariamente femenino es muchísimo más común ver compañeras dirigentes sindicales, miles y miles de delegadas, miembros de las conducciones o distritos de cada una de las provincias. De todos modos el sindicalismo está lleno de anécdotas donde las compañeras reflejan la dificultad de ser mujer y sindicalista. El sindicalismo es un mundo de hombres e históricamente la política también. El patriarcado no es un problema del sindicalismo, es un problema de la sociedad y está en todos los ámbitos de la vida, y el sindicalismo no es una isla y se refleja muy fuertemente. Ahí hay un terreno de disputa, con las luchas de las mujeres, el ni una menos, la ley de la interrupción voluntaria del embarazo. Muchas de las conquistas que el movimiento de mujeres viene dando en toda su historia, desde el primer encuentro nacional de mujeres, o la campaña por el derecho al aborto. Muchas de las cuestiones colectivas, la ley de educación sexual integral, la ley de protección a niños, niñas y jóvenes. Todas cuestiones que tienen que ver con poder pensar un mundo que sea más justo, donde haya una verdadera igualdad. Es una disputa que en este momento no sólo en Argentina, en América latina y el mundo está teniendo una potencia muy grande. Hace poquito estuvimos con Hugo Yasky y Roberto Baradel en un encuentro en Costa Rica. Hubo este año un encuentro de la Red de Mujeres de la Internacional para la Educación de América Latina, acá en CTERA, en Buenos Aires, y justamente el tema de género, las movilizaciones de las mujeres no es un tema de la Argentina, son un tema de toda América Latina. El tema de la violencia hacia las mujeres es mundial, ha habido grandísimas movilizaciones en Estados Unidos, Polonia, Hungría, Corea, Japón, quiere decir que es un tema mundial y en América latina se está dando con gran potencia.

¿Entendés que ese cambio cultural de los últimos años viene a acompañar todo un proceso de lucha de las mujeres hacia el interior de los sindicatos?

Sí, me parece que hay momentos políticos que posibilitan determinados desarrollos. Como la etapa que vivimos a partir del 2001, 2002, 2003 en toda América latina, donde los Gobiernos soberanistas, populares o nacional populares, como cada uno quiera definirlos, generaron una nueva militancia y una serie de debates sobre nuevos derechos, que en el caso del feminismo son parte de un debate histórico, no nacieron en ese período, pero sí se plantearon muchos de esos derechos, generaron además una mayor pelea por la defensa de estos derechos y una masa crítica que además tuvo una gran centralidad de la juventud. Hay un gran fenómeno, que lo hemos visto en las marchas en las calles, tanto en defensa de la educación, de la universidad pública, de los derechos humanos, como en el tema de género, con una irrupción del movimiento juvenil. Con una particularidad en este país, pero también en América latina, porque lo hemos visto en Chile, Perú, Colombia, de una militancia juvenil que muy pocas veces en la Argentina se dio con ese nivel de magnitud y tan jóvenes. Eso hace avanzar mucho a la sociedad, la juventud tiene ese elemento de una potencia de cambio muy importante. Lo tuvo en la década del 60, 70, en el fin de los 80´s en los 90 y en esta etapa es distintivo. 

Institucionalmente, ¿cómo se organiza CTERA, a cuántos sindicatos agrupa?

Es una confederación donde sus autoridades se eligen por el voto directo, hay pocas confederaciones que se eligen a través del voto secreto y directo de sus afiliados. Tiene una Junta Ejecutiva Nacional, nunca tenemos una sola lista, siempre vamos a elecciones y son con mucho nivel de debate político, votan los docentes del todo el país en las escuelas. Hay miles de mesas cada vez que hay elecciones en CTERA, en todo el país. Agrupa a los sindicatos de base, docentes de todas las provincias, 24 jurisdicciones, en algunas provincias hay más de 1 sindicato. Están afiliados a CTERA docentes de todo el país, de todos los niveles de modalidades, desde el inicial hasta el nivel terciario no universitario.

¿Cómo estás viendo el marco de unidad y qué rol está jugando el sindicalismo argentino frente a las políticas neoliberales de este Gobierno?

Hemos avanzado mucho en este año y medio. Nosotros veníamos trabajando como CTA y como CTERA, con un esquema de unidad en la calle, con actores del sindicalismo y también de los movimientos sociales. Pero en ese último tiempo, la pelea en la calle es junto a los compañeros de la Corriente Federal, los Camioneros, muchas organizaciones sociales y de distinto tipo, pequeños y medianos empresarios, multisectoriales contra el tarifazo, que se expresan con mucha potencia en el interior y en las regionales, donde algunas diferencias superestructurales que se ven a nivel nacional no se ven en las provincias. Hemos avanzado mucho y estamos en camino de profundizar esa unidad. Es el único camino para derrotar las políticas de ajuste del macrismo. No hay otro camino que la unidad en la lucha, juntarnos desde las distintas miradas y perspectivas pero con una cuestión de mucha generosidad y humildad para poder llevar adelante una pelea que nos permita derrotar el macrismo y lo que significa, no en términos personales sino lo que significa la ideología neoliberal que no solamente está causando tanto dolor en nuestra patria sino que está creando un escenario en América latina verdaderamente grave. Lo que estamos viviendo después de la elección de Bolsonaro en Brasil, lo que está pasando con los migrantes, los compañeros de Honduras, lo que está pasando en Colombia con el triunfo de la derecha, marchas multitudinarias de docentes, de estudiantes. Estamos viviendo un escenario muy complejo y creo que la Argentina -como lo fue Brasil en su momento- es una esperanza, la posibilidad de que la Argentina junto con México sean uno de los primeros países en dar vuelta la página negra del neoliberalismo y espero que así sea y para eso trabajamos.

La situación paritaria en Buenos Aires fue tema de agenda mediática, ¿Cuál es la situación? ¿Qué busca el gobierno de María Eugenia Vidal con las ofertas que presenta? 

Hay algunas cosas que me gustaría señalar más en general. Todo lo que está haciendo el Gobierno en educación tiene que ver con romper cada uno de los logros que habíamos tenido en los últimos años, no de una concesión graciosa de algún gobierno sino de una lucha sostenida. En nuestro caso desde CTERA durante años, por conseguir la ley de financiamiento educativo, la paritaria nacional docente, fondos para formación para los docentes de la Argentina, netbooks, 92 millones de libros, canales educativos como Paka Paka, Canal Encuentro, la posibilidad de discutir condiciones y medio ambiente de trabajo, creación de edificios escolares… Todo eso el macrismo, ni bien asumió Macri, lo cumplió el primer año. Y a partir de la primera paritaria con el ministro (Esteban) Bullrich, el Gobierno dio vuelta la página y canceló la paritaria nacional, subejecutó las partidas nacionales, aplicó la persecución a los dirigentes sindicales, impuso multas en distintas provincias donde gobierna… Lo más visible mediáticamente es el tema de la provincia de Buenos Aires pero está pasando en Jujuy, en Capital, en muchísimas provincias argentinas donde se intentó poner un techo a las paritarias y donde hubo conflictos en todo el país. Teóricamente venían a resolver la conflictividad docente y no hizo más que aumentarla, además de desfinanciar la situación hasta el extremo de que haya escuelas que no funcionen porque no han reparado el gas o que mueran, como Sandra y Rubén, por cumplir con su trabajo, algo que para mí no tiene antecedentes en la historia sindical y de nuestro sindicato. El caso más visible de la gobernadora Vidal, con su estilo tan marketinero y preparado. Anoche la escuchaba y la verdad ya no resulta tanta preparación para ese personaje, porque parece un personaje de televisión más que una persona que tiene que gobernar una provincia que está sufriendo... La verdad es que nunca hemos escuchado una respuesta sobre qué pasa con las escuelas que aún no tienen gas, no hemos tenido una respuesta sobre qué pasó y quién es el responsable de lo que le pasó a Sandra y a Rubén, no ha renunciado ni un solo funcionario, escándalos como la sobrefacturación, reconocida públicamente y dada a conocer por un whatsapp de un funcionario reconociendo un sobreprecio en las cocinas, algo verdaderamente terrible en el contexto de lo que pasó. En el tema salarial, a diferencia de otras provincias que aplicaron cláusula gatillo, recordemos que el gobierno planteó primero el 15, a la semana el 17 y a la semana el 20%. Un gobierno que modifica su propio presupuesto en una semana. Eso hizo el gobierno nacional y por supuesto la provincia de Buenos Aires siguió el mismo camino. En ese contexto dijimos desde CTERA que tenía que haber paritaria nacional, se tenía que aumentar el fondo de incentivo docente, se tenía que recuperar el fondo compensador de igualdades salariales que está fijado por ley y que se tenían que resolver los conflictos en las provincias. En muchas provincias después de paros y movilizaciones, tanto provinciales como municipales, otorgaron cláusula gatillo y muchos de los conflictos se solucionaron de esa manera. No había otra manera, porque cuando ellos dijeron 15% nosotros teníamos una inflación anual del 25% pero al mes ya sabíamos que iba a ser el 30% y al mes sabíamos que iba a ser el 35% y ahora ya sabemos que va a ser el 50%. En ese contexto la gobernadora sigue en el 15% en 3 cuotas. Y cuando ella habla uno se sorprende -creo que esto va a ser parte de los estudios de marketing en el futuro- porque dice: “hicimos 20 propuestas, no sé cuántas reuniones…” Lo que no dice es que en todas las reuniones dicen lo mismo, ahora ofrecieron un 2%, le están diciendo a los maestros de la provincia de Buenos Aires que en el mejor de los casos van a quedar 15% abajo, y que lo van a resolver con un bono que se cobra por persona y no por cargo -la mayoría de los docentes tiene dos cargos, en la provincia de Buenos Aires ni hablar, porque el salario es bajo- además que los jubilados van a cobrar mucho menos y que además es en negro. Por supuesto los gremios docentes lo rechazaron. Además no incluyeron nada vinculado a la infraestructura. Hay una gran cobertura mediática donde se ha pretendido estigmatizar a nuestros compañeros de SUTEBA, a Roberto Baradel puntualmente, pero creo que les salió mal y cada vez que hacen eso agigantan la figura de “Roby” y de nuestros compañeros porque son compañeros que votan. Los docentes de la CTERA votan, hay asambleas y discuten. Lo que nuestros compañeros y lo que hacemos nosotros en cada uno de los lugares del país lo definimos colectivamente, no lo define un dirigente, entonces cada vez que atacan a un dirigente sindical en verdad están atacando a los maestros y es algo de lo que todavía no se enteraron. Con un gran apoyo de los medios, verdaderamente el papel ha sido vergonzoso, nosotros hemos solicitado en varios medios derecho a réplica, dar nuestra versión de las barbaridades que se han dicho en televisión como en algunos medios nacionales más grandes de la Argentina y por supuesto no nos lo han dado, con un manejo muy discrecional que también va a ser estudio del bochorno de esta etapa que ha sido el periodismo argentino. Junto con lo de provincia de Buenos Aires no puedo no destacar el tema de Mendoza, Jujuy y Capital. En Mendoza, gobernada por Cornejo, con un “ítem aula” que es un presentismo encubierto y que está destinado a ser una mordaza, con un conflicto latente, con compañeros que se enferman y tienen que ir a trabajar enfermos. En Jujuy con una persecución de Gerardo Morales -que nadie se confunda, Gerardo Morales no persigue a Milagro Sala, Gerardo Morales persigue a cualquiera que pelee en Jujuy- que tiene tal blindaje mediático que la mayoría de los argentinos no sabe lo que está pasando en esa provincia. Lo que está pasando es dramático, nosotros lo vemos con nuestro sindicato, que es un sindicato donde una parte de esos docentes votaron a Morales, y al que está persiguiendo de una manera terrible con intentos de cierre de institutos, con persecución al sindicato porque hace medidas de fuerza, con declaraciones de conciliación obligatoria pateadas para que no se lleven adelante, con grandes movilizaciones que nadie refleja. Hoy hay paro en Jujuy, estoy segura que en este mismo momento las calles están llenas de docentes marchando y no lo van a ver en ningún canal. Eso está pasando en toda la Argentina.

Sonia Alesso, secretaria general de CTERA

¿Qué ocurre en la Ciudad de Buenos Aires con la creación de la UniCABA?

Una cuestión aparte merece la gestión de (Horacio) Rodríguez Larreta, otro gran protegido de los medios hegemónicos, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el lugar donde hay más escuela privadas, a sabiendas de que esta ciudad tiene instituciones de prestigio nacional y muchas de prestigio internacional… Bochornoso lo de la creación de la UniCABA, con el voto exclusivo del PRO, con la imposición de la mayoría automática que hicieron… Ellos hablaban de la escribanía, bueno eso es la escribanía… ¿quieren ver una escribanía? Ahí está… sin diálogo con los docentes, sin diálogo con los directivos, sin diálogo con los sindicatos, le hemos pedido 20 veces reuniones y no hemos tenido respuesta. Hay que hacer un poquito de historia porque cuando Cristina Fernández de Kirchner era presidenta de la Nación, si nosotros cerrábamos un acuerdo paritario del 30%, Horacio Rodríguez Larreta o Mauricio Macri en la siguiente reunión otorgaban el 33% o si era del 28% otorgaban el 31%, no había más de una o dos reuniones y siempre estaban por encima. Resulta que de golpe desde que el macrismo es gobierno Nacional, el PRO discute salarios a la baja e impone salarios de hambre en la provincia más rica de la Argentina. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires tiene el producto per cápita igual al de Bélgica, no tiene explicación más que política lo que están haciendo con la educación y con la salud en esta ciudad. Es alarmante teniendo un presupuesto monstruoso, no ha hecho más que decrecer cuando ellos tuvieron el presupuesto que iba del 28% al 30% en educación, ahora lo redujo más de 10 puntos, es una vergüenza en una ciudad que tiene instituciones de prestigio académico muy grande. Esta persecución a los institutos de formación docente de los cuales han egresado 3 premios nóbeles de la Argentina es una afrenta a la educación pública y a la mejor educación. Creo que lo que están haciendo a través de la creación de la UniCABA… porque uno se tiene que preguntar si en la ciudad donde existe la UBA, donde existen las universidades públicas que están entre las mejores de Latinoamérica ¿es necesaria una universidad local, manejada por el gobierno local con un interventor que no concursó, que está puesto a dedo, en un edificio que no se conoce para una propuesta pedagógica que no se discutió con nadie y que viola la autonomía universitaria, cuál es el objetivo? Nosotros creemos que hay un doble objetivo: primero el ajuste, el cierre paulatino de carreras de formación docente, y por otro lado el control ideológico, porque nosotros defendemos la autonomía universitaria, defendemos la participación del claustro docente, estudiantil y no docente en las instituciones terciarias no universitarias. Y aquí lo que van a imponer es un programa con personas puestas a dedo, designadas por ellos, sin ninguna aclaración pedagógica. Si ustedes ven el proyecto es una vergüenza, y si le preguntan a algún actor de la vida académica del país si lo han discutido… no lo han discutido con nadie.

¿Cuáles son las discusiones que faltan dar en materia educativa y cuáles son los derechos que está vulnerando el gobierno nacional junto al de la Ciudad de Buenos Aires?

El gobierno nacional no tiene una propuesta pedagógica. Cuando (Esteban) Burllich hacía campaña por la revolución educativa que era un spot publicitario, muy pobre, muy limitado, o cuando (Alejandro) Finocchiaro utiliza alguna de las entrevistas que le hacen casi sin repreguntas en medios de comunicación una se pregunta: “¿Cuál es la propuesta pedagógica? ¿Qué vinieron a hacer en educación? ¿Qué índice mejoraron desde que están? ¿Cuántas escuelas construyeron? ¿Qué hicieron con los libros que están en el presupuesto? ¿Y con los tres mil jardines de infantes que anunció Macri en el medio de un plan de lucha de CTERA? ¿Dónde está la capacitación docente? ¿Cuál es la idea sobre la educación del futuro?” Se justifica en una sola palabra: negocios. Para ellos la educación, como para todos los neoliberales es un gran negocio, una cuestión que se está discutiendo y nosotros venimos trabajando mucho con el tema en varias investigaciones. CTERA ya presentó la segunda investigación sobre la mercantilización y comercialización de la educación porque nos están presentando como grandes propuestas aquellas que tienen que ver con escuelas con monitores y tutores en vez de docentes, escuelas de bajo costo como se llaman en el mundo actualmente, softwares que hacen las empresas, evaluaciones que hacen las empresas. Finocchiaro lleva anunciada la tercera evaluación nacional, y las evaluaciones se hacen para tener un diagnóstico, y ese diagnóstico para mejorar la educación. Hasta ahora tenemos sólo evaluaciones que al Estado Nacional le han costado mucho dinero porque se las hacen empresa privadas. Las pruebas Pisa no son de ninguna entidad educativa, es parte de la Organización Mundial del Comercio y está dedicada a pensar la educación como mercancía. Nosotros estamos trabajando mucho en esa línea y estamos teniendo investigadores internacionales que están colaborando en las últimas dos publicaciones que realizó CTERA sobre mercantilización y privatización de la educación, son investigaciones que está realizando la Internacional de la Educación Mundial, la está haciendo en todos los continentes y en América Latina ya lo hicimos en Honduras, Brasil, Argentina, Uruguay, Perú y estamos trabajando probablemente para el año que viene en dos países más. Nosotros vamos por el segundo libro que arroja elementos preocupantes con respecto a cómo el Estado ha ido cediendo soberanía educativa, porque nosotros entendemos que la educación también hace a la soberanía de un país en pos de grandes negocios que van desde los libros a softwares educativos, a netbooks, hasta la formación docente y la construcción de escuelas. Es un negocio trillonario y una gran preocupación nuestra.

¿Cómo definirías a este gobierno?

Es un gobierno neoliberal, no tengo ninguna duda. Un gobierno de ricos para ricos, un gobierno que tiene pensado un país para muy pocos, donde las mayorías están excluidas, donde la clase media ha sido fuertemente afectada. Nosotros somos de un sector medio de la sociedad y la afectación es muy pero muy importante, nosotros tenemos compañeros que no llegan a fin de mes, con el aumento de las tarifas, el transporte, la comida. Un tema elemental: un maestro no puede ser maestro sin tener acceso a los bienes culturales, un maestro o un profesor tiene que poder ir al cine, al teatro, a comprar libros, a tener acceso a la literatura, a la buena literatura, a libros pedagógicos, y hoy se convirtieron en elementos casi suntuarios y eso nos preocupa fuertemente.

En este camino de lucha me imagino que te has encontrado y desencontrado a lo largo de los años con Marta Maffei. ¿Cómo es la relación actualmente?

No la veo mucho pero hablamos con todos. Con Hugo Yasky obviamente es más cercana porque estamos en la lucha, en la calle, y él es el secretario general de la CTA, pero con todos los dirigentes docentes tenemos una relación, y Marta es una referente ineludible de la lucha docente. Estuvo frente a la CTERA en el momento más alto de la historia de CTERA, como fue la Carpa Blanca, la resistencia en los 90´s, así que una relación muy respetuosa y de mucha admiración también porque además ha militado mucho por la educación pública y por la CTERA.

Conversando con Hugo Yasky, ha dicho que es un anhelo que la CGT tenga una conducción verdaderamente combativa en la calle que represente los intereses de los trabajadores para que la CTA pueda confluir en ese camino hacia la CGT. ¿Lo ves posible o creés que hoy no es un debate prioritario?

Creo que se están dando caminos para generar una unidad en la calle, no sé si va a llegar a ser una unidad orgánica del movimiento obrero, pero sí creo, como decimos en mi provincia, Santa Fe, que la clase trabajadora es una sola y que por tanto sería muy importante que el movimiento obrero estuviera unido. Hay que decir que en la historia del movimiento obrero hubo divisiones en función de la mirada sobre el país que cada sector tenía. Nosotros queremos una única central sindical pero para eso hace falta una única central sindical que luche, que esté en la calle, que defienda a los trabajadores y las trabajadoras y que no acepte pasivamente el ajuste, los despidos, el hambre, a la falta de inversión educativa. Si los dirigentes del movimiento obrero están dispuestos a eso -yo creo que la gente sí y los trabajadores lo piden a los gritos- nosotros por supuesto vamos a contribuir, pero como condición “sine qua non” es necesario ponerse a la cabeza de las luchas. Con muchos sectores lo estamos haciendo, en unidad de acción, y creo que eso también es muy importante y no puedo no destacar que una cosa es lo que se ve en las regionales, en las localidades, en las provincias, y otra cosa es en la superestructura.

El año que viene hay elecciones nacionales, ¿Cuál es el rol que deberían cumplir los sindicatos? ¿Deben permanecer en la calle luchando o tienen que articular políticamente también para que el 10 de diciembre haya otro gobierno en el país?

El movimiento obrero argentino nunca ha sido neutral. Las vertientes más combativas del movimiento obrero en todas las épocas, desde los anarquistas, socialistas, comunistas, una parte muy importante de las organizaciones radicales o del peronismo o de la izquierda, siempre han sido parte de pensar no sólo la realidad vinculada a lo sectorial sino pensar un modelo de país. El movimiento obrero no es solo funcional a salir a la calle, a discutir condiciones, sino que el movimiento obrero tiene la obligación de pensar en un modelo de país, de una patria justa, libre y soberana. Sí reafirmo con mucha fuerza el tema de la autonomía. El movimiento obrero tiene que ser autónomo y que las definiciones políticas se tomen en absoluta autonomía. El movimiento obrero argentino en su historia ha dado muestras no sólo de que eso es posible sino que ha estado en los momentos más importantes de la historia de nuestro país. Desde los anarquistas, que en la gestación del 1° de mayo en la Argentina tuvo más gente en la calle que en muchos países de Europa o Estados Unidos, o muchas de las discusiones de los comunistas y los socialistas con respecto a las leyes laborales, la inclusión del movimiento obrero en el peronismo como una parte fundamental de la conducción del movimiento nacional y popular, y la lucha en defensa de la democracia, contra la proscripción, la lucha en defensa de la aparición con vida o luego de las leyes de memoria, verdad y justicia, son parte del activo del movimiento obrero. El movimiento obrero no estuvo ausente en aquellas peleas y no tiene que estarlo de cara al 2019, tiene que fortalecer una propuesta o tiene que ser parte de una propuesta muy amplia y muy plural que derrote al neoliberalismo en Argentina.