20/12/2021

19 y 20 de diciembre

Rafael Klejzer recordó los trágicos sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001  

El Director de Políticas Integradoras del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, y referente del Movimiento La Dignidad y la UTEP, Rafael Klejzer, recordó los sucesos ocurridos hace 20 años, cuando una multitudinaria movilización popular provocó la renuncia del entonces presidente de la Nación, Fernando de la Rúa, en medio de una fuerte represión que dejó decenas de muertos en la calles.

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“A 20 años del 19 y 20 de diciembre y visto en perspectiva, no está claro si fue el final de un ciclo, o el principio de otro, porque todo indica que hay procesos que no terminaron de morir y otros que no terminan de nacer. Sí, se puede asegurar que fue un punto de inflexión en la historia argentina, en el que la participación activa del pueblo en la calle dijo basta a tantos años de divorcio de la política con la realidad. Una realidad que, al día de hoy todavía, nos tiene acostumbrados a números macroeconómicos que van cerrando, con situaciones reales de mucha precariedad social y altísimos niveles de pobreza”, expresó Klejzer.

“Aquel momento fue también tal vez la primera vez en la que se vio con claridad la fuerte influencia de los medios de comunicación en la acción social. Un factor que desde entonces se reveló como determinante en el protagonismo o la pasividad de la sociedad. Son recordadas las placas de Crónica TV de la noche del 19 de diciembre anunciando una marcha pacífica a Plaza de Mayo, que sin dudas generaron mucha movilización popular”.

“Fue el fin de una larga noche neoliberal, que durante el menemismo había atado la suerte de la Argentina a la de las multinacionales. Un proceso de desindustrialización que profundizó el ciclo abierto en el '76, continuado luego por la Alianza, que exacerbó el ajuste con la vuelta de Cavallo”.

“La movilización social inmediata, con las asambleas populares y los movimientos sociales como emergentes de ese proceso, y algunos pocos sindicatos como el MTA, puso fin a esa época de gobierno de grupos económicos trasnacionales, que hundieron al país en una de las más grandes crisis económica y política que se recuerde, y que tuvo el lamentable saldo final de una feroz represión y decenas de muertos en las calles”.

“Después, del "que se vayan todos" al "se quedaron todos" hubo un solo paso. Y la crisis continuó con el default del gobierno de Duhalde, el "trabajo sucio" pero necesario que significó la renegociación de la deuda externa y el final de esa breve etapa, con la masacre de Avellaneda y los asesinatos de Maxi y Darío, que desembocaron en el llamado a elecciones, el triunfo de Néstor y el comienzo de la reactivación y resurgimiento de la Argentina”.

“En conclusión, hoy más que nunca es necesario recordar y tener memoria de esos trágicos sucesos, pero también señalar con claridad sus causas y responsables, porque son los mismos sectores del poder económico, aliados a las corporaciones mediática y judicial, los que siguen operando para imponer su proyecto de exclusión, ajuste, hambre y miseria”, concluyó.