06/06/2021

Insólito: EEUU proponía aumentarlo al 21%

Los países más desarrollados del mundo fijan un impuesto del 15% a las multinacionales

Los países que integran el G7 acordaron en Londres establecer un impuesto global a las grandes empresas del 15%. El acuerdo no es vinculante pero representa un antecedente sin dudas histórico para reformar el sistema fiscal global.

Los ministros de Economía y Finanzas del G7 (Reino Unido, Alemania, EE UU, Francia, Canadá, Italia y Japón) reunidos en Londres llegaron a un acuerdo histórico sobre la reforma del sistema fiscal mundial. Acordaron establecer un impuesto de sociedades mínimo global del 15%. De esta manera, los países más desarrollados del planeta pretenden evitar que las grandes empresas sorteen el pago de tributos.

"Esto es algo de lo que se ha hablado durante al menos diez años. Y aquí, por primera vez hoy, hemos llegado a un acuerdo de principios tangibles sobre cómo deben ser estas reformas y ese es un gran progreso", señaló Rishi Sunak, anfitrión del encuentro y ministro de Finanzas británico. El pacto está pensado para adaptarlo a la "era digital global" y hacer que los gigantes tecnológicos paguen "el impuesto adecuado y eso es un precio enorme para el contribuyente británico", agregó Sunak.

De esta manera, los gigantes tecnológicos globales como Amazon, Google o Facebook serán las compañías más afectadas por la medida, ya que hasta ahora podían esquivar el pago de impuestos en los países donde generaban sus negocios, y solo tributar allí donde establecían su sede.

Por su parte, el ministro alemán de Finanzas, Olaf Scholz, dijo que el impuesto "ayudará a los países en los que vivimos a financiar sus cometidos y, especialmente después de la crisis del Covid y todo el dinero que gastamos, a defender la salud de la población y defender la economía". Como se sabe, en la Argentina, luego de varios meses, también se pudo implementar el llamado "impuesto a las fortunas" para solventar en parte el enorme gasto que debió enfrentar el país durante la pandemia. Aunque cabe recordar que este impuesto fue duramente criticado por muchos empresarios -más de un centenar incluso se negaron a pagarlo y llevaron el caso a la Justicia- y la oposición política.

Lo notable de este acuerdo también remite a las conversaciones entre los países del G7 previas a su tratamiento en Londres para consensuar un porcentaje. Mientras que la mayoría proponía el 15%, que finalmente se aprobó, Joe Biden, presidente de los EEUU, presionaba para que ese porcentaje fuera del 21%. Insólito.