10/06/2021

Perú

¡NO MÁS POBRES EN UN PAÍS RICO!

Pascual Manganiello analiza las elecciones de Perú que vislumbran la victoria de Pedro Castillo, dirigente sindical y trabajador de la educación, oriundo de un pueblo alejado de Lima, que "podrá inaugurar una nueva era para los peruanos, consolidando la esperanza que representa la posibilidad de un gobierno popular para ese pueblo sufrido, explotado, excluido y discriminado".

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Foto: 
Télam

El candidato a la presidencia por Perú Libre, Pedro Castillo, continúa primero en el balotaje al 99,795% de actas procesadas y 98,338% contabilizadas de los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales del Peru (ONPE).De acuerdo con la última actualización, el representante del partido del lápiz obtiene un 50,206%, mientras que la Fuerza Popular, de Keiko Fujimori, alcanza un 49,794%. Los porcentajes obtenidos por los candidatos, cuya diferencia ahora es de 0,412 puntos y 71.764 votos favor del profesor cajamarquino y dirigente sindical docente.

Las elecciones en Perú atraen la mirada del mundo. La aparición de un candidato como Pedro Castillo, dirigente sindical y trabajador de la educación, oriundo de un pueblo alejado de Lima , la capital del país, logrando ser favorito en el balotaje realizado este domingo, entusiasma a los sectores democráticos , populares y progresistas de todas las latitudes.

La esperanza de un nuevo Perú con Pedro Castillo, contra la mafia fujimorista representada por keiko Fujimori, hija de Alberto Fujimori que se encuentra encarcelado por delitos de corrupción y violaciones a los derechos humanos bajo su gobierno , ingreso en su etapa final con el recuento de votos.

La Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), miembro de la Federación Sindical Mundial (FSM) convoco a  los “trabajadores y el pueblo peruano a defender el triunfo de Pedro Castillo” ante el intento de los sectores más reaccionarios del Perú de  quebrantar la voluntad popular en favor de las mafias.

En declaraciones a la prensa Geronimo Lopéz Sevillano, Secretario General de la CGTP, decía “que ante la disyuntiva que nos plantea la segunda vuelta electoral entre cambio o continuismo y respetando nuestra independencia política y el carácter de frente único sindical, acordamos apoyar la candidatura a la presidencia de la República de Pedro Castillo Terrones del partido Perú Libre, porque encarna significativas coincidencias con los intereses populares y con los objetivos estratégicos de la confederación mariateguista”.

En ese sentido reafirmaba “la decisión de la CGTP de respaldar a Pedro Castillo ante el peligro que los sectores de la banda fujimorista intenten maniobras fraudulentas y antidemocráticas para impedir el ascenso al poder del compañero Pedro Castillo”.

Lopez Sevillano destaca la posición de la central obrera peruana que “En esta hora de decisiones y ante la amenaza del retorno al poder del crimen organizado encarnado en el fujimorismo, corresponde al proletariado del campo y la ciudad, a los trabajadores asalariados y por cuenta propia, a los hombres y mujeres que laboran en el sector público y privado elegir la opción de cambio, sin reservas ni vacilaciones”.

“En consecuencia, señala el Secretario general de la CGTP, llamamos a derrotar el continuismo neoliberal de la corrupción y las mafias que encarna Keiko Fujimori junto a la oligarquía subsidiaria del capitalismo transnacional que se ha mantenido en el poder con el saqueo de nuestras riquezas naturales, empeñando nuestra soberanía mediante mecanismos de explotación y corrupción; incapaces de resolver la crisis económica, política y social durante 30 años, y ahora en medio de una pandemia letal que afecta a los más pobres y vulnerables del país”.

Por último, el Secretario general de la CGTP señala que no es un cheque en blanco el que le otorgan a Pedro Castillo, sino que “en nuestra condición de clase productora y generadora de la riqueza nacional nos mantendremos vigilantes y exigentes en el cumplimiento de 1) convocatoria a Asamblea Constituyente, 2) Reforma laboral justa y democrática, con respeto a los derechos laborales adquiridos, empleo estable, con salarios y pensiones dignas, negociación colectiva por rama de actividad en el sector privado y público, 3) Formalización y protección a los trabajadores por cuenta propia, 4) Reforma de la Seguridad Social y el Sistema de Pensiones con participación de los trabajadores asegurados y pensionistas, 5) Respeto a la institucionalidad de las organizaciones sindicales, gremiales; entre otros aspectos”.

Finalmente, la CGTP en la figura de su Secretario General,  “hace un llamado a todas las fuerzas de izquierda, patrióticas, progresistas, nacionalistas y democráticas a construir la nueva correlación de fuerzas en un solo frente, desde la Asamblea Nacional de los Pueblos como factor de poder popular”.

Dos modelos de pais

Los últimos 5 años de crisis que Perú viene atravesando han generado un  periodo de incertidumbre, protestas, inestabilidad y desinstitucionalización.

A los problemas económicos y sociales se sumo la grave situación por la que atraviesa el país en temas medio ambientales nunca abordados y tomados con desprecio por los representantes de la mafia fujimorista y su candidata Keiko Fujimori.

El fujimorismo expresa la continuidad de un modelo que acentúa la desigualdad social vigente en Perú y privilegia los negociados de la oligarquía, grandes capitalistas y las multinacionales, promoviendo un sistema de corrupción a niveles nunca visto y subordinando el país a los intereses de EE.UU.

En cambio el agricultor, sindicalista y maestro de escuela en Chota (Cajamarca), Jorge  Castillo, de izquierda Perú Libre, sí tiene propuestas ambientales y de defensa de los recursos naturales, que sumados a los programas históricos de los movimientos populares, de trabajadores y campesinos, le permitió penetrar en sectores de la juventud y sectores urbanos, sumándolos al interior campesino y el movimiento obrero, hoy liderara las preferencias electorales de los peruanos y peruanas, con la posibilidad cierta de convertirse en el nuevo Presidente de Perú.

La primera vuelta: La gran sorpresa

Los resultados de la primera vuelta electoral del 11 de mayo, el mundo entero comenzó a preguntar quién era el profesor Pedro Castillo y porqué gano en esa oportunidad.

El progresismo latinoamericano auspiciaba la candidatura de Verónika Mendoza, integrante del Grupo Puebla, de carácter socialdemócrata, y que en las elecciones del 2016 quedo en tercer lugar muy cerca de entrar en el balotaje.

Critica del Grupo de Lima, también sostenía que en Venezuela “Es algo que hemos venido sosteniendo desde hace tiempo. A medida que la situación se fue agravando, todos identificamos que hay una dictadura, una grave crisis política, económica y sanitaria que está sufriendo el pueblo venezolano”, indicó Mendoza.

Una típica postura del progresismo liberal: Una de cal, otra de arena. Intentando un equilibrio imposible de estar bien con Dios y con el Diablo.

Nacida en la región andina de Cusco, de padre peruano y madre francesa, psicóloga y antropóloga graduada en Francia, apareció en la escena política en 2011, cuando fue electa para integrar el Congreso por su región.

Para el balotaje, luego de un acuerdo programático para “crear un programa de vacunas universales y gratuita, reactivar la economía, combatir la corrupción, reformar el Estado e impulsar una nueva constitución”, llamo a votar por Pedro Castillo.

A pesar de una intensa y sucia campaña electoral, la agresión permanente contra la izquierda, las cartas pro golpistas de militares retirados en favor de Fujimori, las declaraciones anticomunistas y antichavistas del oráculo neoliberal Mario Vargas Llosa, la marcha victoriosa de Pedro Castillo hacia el Palacio Pizarro parece imposible de detener.

La desigualdad social y la lucha de los sectores populares estuvieron presentes en la batalla electoral. Keiko Fujimori gana en Lima y en algunos puntos de la costa norte; Castillo, en el resto del país, cuatro de cada cinco de sus potenciales votantes viven en el interior.

El centralismo limeño y el resentimiento que ha generado históricamente se manifiestan de manera plena en la intención del electorado expresando claramente la lucha de clases en el ámbito electoral: Castillo aumenta su voto según se desciende en la escala social y Fujimori lo pierde.

El trabajador de la educación y candidato presidencial de Peru Libre, gana en el interior del país entre los más empobrecidos por el modelo neoliberal y la fuerza politca de la corrupción y el neoliberalismo, Keiko Fujimori en Lima, entre los más ricos y sectores medios altos.

La paridad electoral, con la exigua diferencia existente, preanuncia  un futuro cercano de inestabilidad política y continua disputa.

Un probable gobierno de Pedro Castillo podrá inaugurar una nueva era para los peruanos, consolidando la esperanza que representa la posibilidad de un gobierno popular para ese pueblo sufrido, explotado, excluido y discriminado. Sera vital para ello que cumpla con el Programa Electoral que el pueblo voto.

Le resta al nuevo gobierno, si se confirma la victoria de Perú Libre, estar muy atento y vigilante a las maniobras de desestabilización institucional, a los intentos de Golpes de Estado - blandos o tradicionales – , destituciones “legales” y violencia política promovidos desde la Embajada norteamericana, con la connivencia de la oligarquía criolla y los cipayos a su servicio.

La experiencia del Golpe de Estado contra Evo en Bolivia debería servir como dato real de que la clase explotadora no esperara un segundo para conspirar contra cualquier gobierno popular, progresista y democrático en la región y el mundo.