paro de trransporte nueva york.jpeg

Los gremios, que representan a unos tres mil trabajadores —entre ellos conductores y señalistas— reclaman una recomposición salarial del 16% en cuatro años. Del otro lado, la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) mantiene una oferta del 9,5% en tres años, en línea con otros acuerdos ya firmados dentro del mismo sistema.
Según denunciaron los sindicatos, la falta de actualización salarial desde 2022 deterioró el poder adquisitivo en un contexto de inflación sostenida. En ese marco, remarcan que las recomendaciones de dos juntas federales de emergencia respaldaron sus reclamos, proponiendo aumentos superiores a los ofrecidos por la empresa. Sin embargo, esas sugerencias no son vinculantes y fueron rechazadas por la MTA.
El conflicto escaló luego de que fracasaran las últimas rondas de negociación. “No hay nuevas sesiones programadas”, confirmó el titular de la MTA, Janno Lieber, aunque aseguró que el organismo “está dispuesto a retomar las conversaciones”.
Desde la empresa sostienen que los salarios del sector ya están entre los más altos del país. Según datos oficiales, los ingenieros del LIRR perciben en promedio 49,92 dólares por hora y, con horas extras, superan los 160.000 dólares anuales. Sin embargo, los gremios cuestionan esa cifra y advierten que no refleja la totalidad de los trabajadores ni la pérdida frente al costo de vida.
Para evitar un paro previo en 2025, el gobierno federal intervino mediante juntas de mediación, un mecanismo que obliga a una tregua temporal. Tras una segunda intervención en marzo de este año, se abrió un período de “enfriamiento” de 60 días que vence el 16 de mayo. A partir de esa fecha, los sindicatos quedan habilitados legalmente para iniciar la huelga.
Ante ese escenario, la MTA anunció un plan de contingencia con servicios de micros desde algunas estaciones clave hacia conexiones con el metro. Sin embargo, desde organizaciones de usuarios advierten que la medida será insuficiente. “No importa cómo se mire, va a ser un inconveniente enorme para los pasajeros”, señaló Gerard Bringmann, representante del consejo de usuarios del LIRR.
El posible paro no solo pone en tensión a uno de los sistemas de transporte más importantes del país, sino que también refleja un conflicto más amplio: negociaciones largas, pérdida salarial y trabajadores que, aun en sectores estratégicos, enfrentan dificultades para cerrar acuerdos que acompañen la evolución de los precios.

