08/04/2026

Trabajadores de la economía popular

Protestas en todo el país: organizaciones sociales rechazaron la eliminación del salario complementario

La Unión de Trabajadores de la Economía Popular y un amplio conjunto de organizaciones sociales llevaron adelante ayer una jornada nacional de protesta con cortes de ruta y ollas populares en distintos puntos del país. La medida comenzó a las 10 de la mañana y tuvo como eje central el rechazo a la eliminación del Salario Social Complementario.

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Redes sociales

La protesta se inscribe en un plan de lucha en expansión frente a la decisión del Gobierno nacional de desarticular el ex programa Potenciar Trabajo —reconvertido bajo el nombre “Volver al Trabajo”— y avanzar sobre lo que las organizaciones consideran el único reconocimiento estatal para los trabajadores de la economía popular.

Desde la UTEP advirtieron que la medida podría dejar sin ingresos a cerca de un millón de personas, con un impacto directo en las economías regionales y un aumento de los niveles de indigencia en amplios sectores sociales.

El Salario Social Complementario, creado por ley, funciona como un piso de ingresos para quienes generan su propio empleo ante la exclusión del mercado laboral formal. Según denunciaron las organizaciones, su eliminación podría derivar en el cierre de comedores comunitarios, cooperativas de reciclado y espacios de cuidado que sostienen la vida cotidiana en los barrios populares.

En términos fiscales, señalaron que el recorte representa apenas el 0,1% del PBI, por lo que interpretan la medida como una decisión política antes que económica. En ese sentido, sostienen que implica una transferencia de recursos desde los sectores más vulnerables hacia actores concentrados de la economía.

Además, remarcaron que el monto del programa permanece congelado en $78.000 desde noviembre de 2023, lo que habría generado una pérdida cercana al 74% del poder adquisitivo. El Gobierno, en tanto, propone reemplazarlo por programas de capacitación laboral en articulación con empresas privadas, aunque —según las organizaciones— sin garantías de inserción laboral efectiva.

“Esto no es reconversión laboral, es dejar sin ingresos a quienes sostienen el trabajo en los barrios”, expresaron desde la UTEP, cuestionando el enfoque de las políticas oficiales.

Otro de los puntos señalados fue el carácter centralista de los nuevos programas, que —según denunciaron— se concentrarían en la Ciudad de Buenos Aires, dejando al margen a gran parte de los trabajadores del interior.

La jornada de protesta, que se replicó en múltiples provincias, buscó visibilizar el rechazo al ajuste y reforzar la unidad de las organizaciones sociales en defensa del trabajo en la economía popular.

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