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El CEO de la compañía, Fabián Lombardo, ha sido señalado como el rostro visible de este conflicto. Lombardo, quien anteriormente ocupó el cargo de Gerente Comercial durante los mandatos de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández, ahora es acusado de alinearse con políticas más afines a un enfoque liberal. Según fuentes sindicales, las tensiones en la empresa trascienden las demandas salariales, sugiriendo un trasfondo político y económico.
Uno de los hechos más relevantes del día fue la renuncia del Gerente de Operaciones de Aerolíneas Argentinas, responsable de toda la flota de la empresa, tras el despido de tres pilotos. Esta dimisión, según denuncian los gremios, deja a la compañía en una situación crítica, ya que sin la presencia de un responsable en esa posición, la empresa no podría operar vuelos.
Por otro lado, los trabajadores también denunciaron que directivos con años de experiencia en la aerolínea fueron apartados de sus funciones. Estos empleados, según las acusaciones, fueron removidos por no alinearse con lo que describen como "un plan destructivo" que busca debilitar el funcionamiento de la empresa.
Para los sindicatos, estas decisiones empresariales configuran un "lock out" patronal, con el fin de detener las operaciones de la compañía y luego responsabilizar a los gremios por la crisis. Los trabajadores aseguran que este conflicto no está relacionado con cuestiones salariales, sino con un intento de reducir el papel de la aerolínea y eventualmente privatizarla.
Los gremios manifestaron que están dispuestos a resistir cualquier intento de cierre o reducción de Aerolíneas Argentinas, asegurando que lucharán hasta las últimas consecuencias por la continuidad de sus puestos de trabajo. Además, destacaron que la aerolínea representa para ellos un símbolo de soberanía nacional y que no cederán ante lo que consideran un proyecto de precarización laboral y entrega a intereses extranjeros.
El futuro de Aerolíneas Argentinas se presenta incierto, mientras el conflicto entre la administración y los trabajadores se intensifica, en un contexto de fuerte disputa política y económica.

