01/10/2018

Aeronáuticos contra la política aérea que impulsa el gobierno nacional

Los Sindicatos Aeronáuticos Unidos llevaron adelante un plenario con la presencia de todas las comisiones directivas y cuerpos de delegados de los siete gremios, así como de la Agrupación Alas de aeronavegantes, para debatir la aguda crisis que se avecina sobre la aviación comercial y civil argentina y, en particular, sus trabajadores y trabajadoras, debido a la nefasta política aérea implementada por el gobierno nacional.

Los Sindicatos Aeronáuticos Unidos (APA, APLA, APTA, ATCPEA, ATEPSA, UALA y UPSA) llevaron adelante un plenario con la presencia de todas las comisiones directivas y cuerpos de delegados de los siete gremios, así como de la Agrupación Alas de aeronavegantes, para debatir la aguda crisis que se avecina sobre la aviación comercial y civil argentina y, en particular, sus trabajadores y trabajadoras, debido a la nefasta política aérea implementada por el gobierno nacional.

Los secretarios generales de cada uno de los sindicatos advirtieron sobre la desregulación y apertura indiscriminada de los cielos argentinos a la entrada de empresas transnacionales, en particular las denominadas low cost, que depredan nuestros mercados y degradan las condiciones laborales, además denunciaron el empecinamiento de los funcionarios del gobierno de Cambiemos en favorecer a estos grupos, a los cuales muchos de ellos están asociados, en perjuicio de las empresas nacionales y las extranjeras regulares radicadas en Argentina, mediante el falaz slogan de una supuesta “Revolución de los Aviones.”

En la votación se decidió elaborar un comunicado donde se traza un crudo diagnóstico de la realidad aerocomercial argentina y se declara a los Sindicatos Aeronáuticos Unidos en estado de alerta y movilización, facultando a las comisiones directivas para llevar adelante todas las medidas sindicales, políticas y legales que correspondan en defensa de la fuente laboral. Además se recalcó la necesidad de reforzar la unidad de los sindicatos aeronáuticos para enfrentar la agresión permanente del gobierno nacional contra los derechos laborales, los sindicatos, las empresas nacionales públicas (Aerolíneas-Austral, Intercargo, Fadea) y privadas e, incluso, los propios organismos públicos del sector.