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Sin embargo, alertó que esto no garantiza la tranquilidad de los trabajadores, quienes aún enfrentan desafíos importantes, entre ellos la falta de ingresos propios.
“Conocer que somos parte del presupuesto es alentador, pero no nos deja tranquilos”, expresó Delgado en diálogo con Tiempo Sur, aludiendo a los años de incertidumbre en los que la empresa enfrentó rumores de cierre y privatización. “La hemos peleado día a día. Se habló de la privatización, de despidos. La venimos peleando día a día”, agregó, recordando los esfuerzos que los trabajadores han realizado para mantener el yacimiento en pie.
Uno de los temas más críticos para el sindicato es la falta de comercialización del carbón que ya ha sido producido. “Tenemos el carbón acoplado en Punta Loyola y hoy no se da a la venta”, señaló Delgado. “Hemos sacado 40 mil toneladas, pero la intervención no consiguió compradores. Somos críticos, porque hemos producido incluso para una segunda venta”.
Desde ATE también exigen una pronta resolución respecto a las denuncias de corrupción que pesan sobre la administración del yacimiento. “Había una supuesta corrupción y como sindicato queremos que se investigue", afirmó Delgado, reiterando la necesidad de nombrar un nuevo interventor que esté al frente de la empresa. “Tenemos una super usina, carbón para vender y no tenemos ingresos propios. Ojalá pudieran nombrar a algún trabajador. No queremos que nos manejen a 3000 km de distancia”, concluyó el dirigente, subrayando la importancia de tener un liderazgo cercano y comprometido con las necesidades del yacimiento y sus trabajadores.
La situación en Río Turbio es un reflejo de la lucha constante por la supervivencia de la empresa, en medio de problemas estructurales, la necesidad de generar ingresos propios y un futuro incierto a la espera de soluciones concretas.

