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El reconocido periodista Mariano Martín, informó en una nota publicada por Ámbito Financiero, que la CGT arrancará esta semana su proceso de renovación de autoridades con vistas a un Congreso pautado por para el 20 de octubre.
La reunión del miércoles su Consejo Directivo incluirá, además, “un análisis de la coyuntura política tras el cierre de listas que dejó al margen a la central obrera y la crisis en el Gobierno nacional a partir de la difusión de la foto de Olivos”.
"A dos meses vista del reemplazo del dúo de Héctor Daer y Carlos Acuña la definición sobre una nueva conducción aparece todavía brumosa y pendiente de un eventual acuerdo con el sector más representativo que se encuentra por fuera de la estructura y que orienta el camionero Hugo Moyano”, afirma Mariano Martín.
También señala el periodista especialista en noticias sindicales que: “La excepcionalidad de la reunión de este miércoles queda más de manifiesto si se tiene en cuenta que es la primera del año. Esa inactividad casi sin precedentes del Consejo Directivo es una muestra cabal de las dificultades de funcionamiento que atraviesa la CGT con deserciones claves, una jefatura colegiada y frente a un Gobierno al que técnicamente responde en lo político pero que no le devuelve en la misma medida –al menos eso alegan los dirigentes- la atención dispensada”.
Así, el encuentro de este miércoles será el primer paso que incluirá la reunión del Comité Central Confederal en septiembre y el planificado Congreso de octubre para elección de una nueva cúpula.
En el mar de incógnitas en el que flota la CGT una de las pocas certezas es que Daer ambiciona continuar como secretario general, y que Hugo Moyano pretende lo mismo, pero para un dirigente de su entorno, acaso su hijo mayor, Pablo”, subraya Mariano Martín.
Todos esperan que la CGT vuelva a tener un liderazgo unipersonal, pero “ninguno de ellos puede nombrar a uno capaz de aunar a todos los sectores y tampoco parece claro si será más conveniente dotar a la central de un perfil más confrontativo o continuar con la actual línea dialoguista y paraestatal”, afirma el artículo periodístico.
Además, señala la nota, “el nombre de uno o más secretarios generales no es el único inconveniente que tiene por delante la CGT. También, el compromiso asumido ante Alberto Fernández de que se pondrá al día con la legalidad para abrir su jefatura a mujeres, ya sea con un cupo acotado o bien con la duplicación de los cargos en el Consejo Directivo para colocar en cada uno de ellos a por lo menos una sindicalista a la par de los tradicionales jugadores”.
La nota finaliza mencionando la mirada de la CGT por los dichos de Funes de Rioja y destaca que “En Azopardo 802, acostumbrados a una esgrima permanente pero sin filo con los industriales, rezongan que la prédica de Funes de Rioja amenaza con enturbiar posibles pactos sociales postelectorales como los que enarbolan Alberto y Cristina de Kirchner”.

