Juan carlos Schmid.jpg

La presentación del “Frente de Lucha por la Soberanía, el Trabajo Digno y los Salarios Justos” se realizó en la sede de la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (FeMPINRA), y contó con una nutrida participación de representantes sindicales y sociales que denunciaron el impacto de las medidas impulsadas por el Gobierno.
“El DNU 340/2025 y las reformas de Sturzenegger son una ofensiva criminal contra los derechos laborales, los convenios colectivos y la soberanía nacional”, advirtió Juan Carlos Schmid, titular de la FeMPINRA, durante el acto. La convocatoria se enmarca dentro del plan de lucha aprobado por la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), en su plenario nacional realizado en la CGT la semana pasada.
Los gremios denuncian que las reformas del Poder Ejecutivo imponen una profunda desregulación del sistema productivo, fijan topes a las paritarias, habilitan recortes en salud, educación, ciencia e infraestructura, y amenazan con desarticular conquistas históricas del movimiento obrero.
“Lo que está en juego no es sólo el salario o el empleo: es el modelo de país”, remarcó Schmid. Desde el nuevo frente consideran necesario trascender las estructuras sectoriales tradicionales y construir una articulación transversal frente al ajuste. En ese sentido, se conformaron dos comisiones: una que organizará la movilización del 25 de junio y otra que redactará una declaración política para ampliar el frente con nuevos sectores.
La convocatoria ya sumó a gremios como La Fraternidad, FOETRA, la UOM, APINTA, ATE Buenos Aires, SiPreBA, COSITMECOS, AATRAC y FATIDA, entre otros. También se plegó la UTEP, que advirtió sobre el impacto de las medidas en la economía popular.
“La unidad es el único camino posible ante un modelo que nos quiere excluidos y sin derechos”, sostuvo Esteban “Gringo” Castro, secretario general de la UTEP.
La movilización al ministerio encabezado por Federico Sturzenegger será el primer test de fuerza del nuevo frente, que busca convertirse en un espacio de resistencia sostenida contra el plan de ajuste y desregulación. La convocatoria está abierta a sindicatos, movimientos sociales, centros de estudiantes, organizaciones de ciencia y cultura, y todos los sectores afectados por los decretos del Ejecutivo.

