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Desde el gremio vincularon la crisis de ingresos con recientes casos de suicidios en las fuerzas policiales, al señalar que “la crisis salarial de las Fuerzas Policiales es la misma que la de los trabajadores del MinSeg”. En ese marco, advirtieron que el deterioro de los salarios impacta directamente en las condiciones de vida y en la salud mental de los trabajadores. “Como trabajadores que llevamos adelante las políticas públicas del Ministerio nos vemos en la encrucijada de no poder cumplir con nuestras tareas por falta de voluntad política, a la vez que padecemos la misma situación acuciante en términos salariales”, expresaron desde ATE.
El diagnóstico es contundente: aseguran que los sueldos vienen perdiendo poder adquisitivo desde hace más de dos años producto de paritarias por debajo de la inflación y la eliminación de adicionales que representaban hasta el 60% de los ingresos. “Nuestro salario se vio depreciado por paritarias a la baja y la quita del incentivo que representaba hasta el 60% de nuestro sueldo. Así, el panorama es desolador”, señalaron.
Entre los datos más preocupantes, el gremio destacó que hay trabajadores que perciben menos de 800 mil pesos de bolsillo, una cifra que queda muy por debajo del costo de vida. Además, advirtieron que en abril muchos cobrarán menos que en marzo debido al impacto de pagos retroactivos que distorsionaron los ingresos del mes anterior. La pérdida salarial empuja a una creciente precarización: “Muchos y muchas ya tienen dos o más trabajos para poder llegar a fin de mes. El nivel de endeudamiento de nuestras familias sigue creciendo y no hay perspectiva de mejora”, afirmaron.
El reclamo apunta directamente a la conducción del Ministerio de Seguridad. “Exigimos a la ministra Alejandra Monteoliva que lleve ante las máximas autoridades del Poder Ejecutivo nuestra problemática para que se disponga una recomposición salarial urgente, en especial de los compañeros y compañeras que menos cobran”, plantearon.En un cierre cargado de dramatismo, desde ATE remarcaron la gravedad del momento: “Ministra: nuestra vida y la de nuestras familias está en juego, no podemos esperar más”.
El conflicto se inscribe en un escenario más amplio de deterioro del salario estatal. Según datos recientes de organismos laborales y consultoras privadas, los ingresos del sector público acumulan fuertes caídas frente a la inflación en el último año, profundizando tensiones en áreas sensibles del Estado como la seguridad.

