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La reunión paritaria fue encabezada por la secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, junto a los representantes sindicales de los gremios docentes nacionales. Durante el encuentro, las organizaciones plantearon que el salario debe ubicarse en niveles acordes al costo de la canasta familiar y reclamaron la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), eliminado por el Gobierno nacional a comienzos de la actual gestión.
La propuesta oficial de establecer un piso salarial de 650 mil pesos fue rechazada de manera unánime por los sindicatos. “La oferta es insuficiente y está muy lejos de la realidad económica que atraviesan las y los trabajadores de la educación”, señalaron desde CTERA tras la reunión.
Según datos del INDEC, una familia necesitó más de 1,4 millones de pesos en febrero para no ser pobre, lo que deja al salario mínimo docente propuesto por el Gobierno muy por debajo del costo de vida. El deterioro salarial del sector se profundizó durante el último año, en paralelo a una inflación acumulada que superó el 200% en 2024 y continuó impactando en los ingresos del sector público.
Durante la negociación, CTERA también reclamó el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Educativo, mayor inversión en infraestructura escolar, el aumento de las partidas destinadas a comedores y copa de leche y la construcción de nuevas escuelas. “Es inadmisible que la Paritaria Nacional Docente haya estado prácticamente paralizada durante casi un año mientras se deterioraban los salarios y se desfinanciaba la educación pública”, advirtió Alesso.
Desde la central docente alertaron que el recorte de fondos nacionales afecta directamente a las provincias y complica el sostenimiento del sistema educativo en todo el país. En ese sentido, remarcaron que los recursos que se discuten en la paritaria nacional son claves para garantizar salarios dignos y condiciones adecuadas de enseñanza y aprendizaje.
La reunión pasó a cuarto intermedio a la espera de una nueva convocatoria del Gobierno. Mientras tanto, CTERA ratificó la continuidad de su plan de lucha nacional en defensa del salario docente y reclamó una nueva Ley de Financiamiento Educativo que eleve la inversión en educación al 8% del Producto Bruto Interno. “Vamos a seguir reclamando salarios dignos, más inversión educativa y mejores condiciones para enseñar y aprender en todo el país”, sostuvo Alesso.

