Esta cifra refleja un incremento con respecto al 6,8% registrado en el mismo periodo del año anterior, y pone de relieve una crisis laboral que golpea especialmente a ciertos sectores de la población.
El informe destaca que más de la mitad de los desocupados son hombres (51,7%), mientras que las mujeres representan el 48,3%. Además, un 54,9% de los desocupados tiene al menos estudios secundarios completos, y el 23% ha alcanzado un nivel universitario completo, un aumento de más de 8 puntos porcentuales en comparación con el informe anterior.
“La situación es cada vez más compleja, ya que el 71,3% de los desocupados lleva menos de seis meses buscando trabajo, pero el desempleo de larga duración afecta al 23,7% de la población sin empleo", señala el informe, evidenciando que el problema se agrava con el tiempo para una parte considerable de la población.
Mientras la desocupación avanza, el cuentapropismo también crece de forma notable en la Ciudad de Buenos Aires. El informe subraya que "la población que trabaja por cuenta propia representa casi un cuarto del total de la población ocupada (24,7%), el registro más alto de la serie histórica". Esto implica un aumento del 5,4% con respecto al año anterior, un dato que muestra cómo muchos porteños se ven forzados a emprender por su cuenta ante la falta de oportunidades en el empleo formal.
Además, la precarización laboral es otro aspecto preocupante. El 53,9% de los trabajadores ocupa puestos de baja calificación y operativos, y cada vez más trabajadores tienen más de un empleo para llegar a fin de mes. “El 12,5% de la población ocupada tiene más de un trabajo, con una media de 43,5 horas semanales trabajadas en todas sus ocupaciones", puntualiza el informe, reflejando una realidad de jornadas extendidas y sueldos insuficientes.
Por otro lado, la tasa de asalarización en la ciudad ha disminuido, afectando principalmente a las mujeres. “La reducción en la tasa de asalariados es especialmente notable entre la población femenina, lo que acentúa las desigualdades en el mercado laboral", advierte el estudio. A esto se suma la falta de cobertura social en un importante sector de trabajadores: al 26,1% de los asalariados no se les realizan aportes jubilatorios, lo que indica la vulnerabilidad en la que se encuentran muchos trabajadores.

