El presidente calificó las medidas de su gestión como “el mayor ajuste de la historia de la humanidad”. Sin embargo, los datos revelan que el sacrificio no ha generado mejoras en la economía real. Aunque la inflación se desaceleró a un 2,4% mensual en noviembre y el tipo de cambio se mantuvo estable tras la devaluación de diciembre de 2023, el consumo y la actividad económica no lograron repuntar.
“La transferencia de ingresos acumulada hasta septiembre en perjuicio de la remuneración del trabajo asalariado supera los u$s30.000 millones, lo que explica buena parte del desplome de las ventas minoristas y el consumo”, señaló el informe de Vectorial.
El avance del trabajo precario
La crisis laboral también ha empujado a miles de personas al trabajo informal o en plataformas digitales. Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024, se sumaron 153.753 nuevos monotributistas, un incremento del 6,4%. Además, unas 80.000 personas trabajan actualmente en apps de delivery, de las cuales el 85% no tiene otro empleo formal.
“El desempleo estadístico parece haberse reducido, pero esto no implica una mejora real en la calidad del empleo”, advirtió Vectorial.
Dudas sobre el futuro
A pesar de un crecimiento del 3,4% en la actividad económica en el tercer trimestre de 2024, esta sigue 0,6% por debajo de los niveles de finales del año pasado. Mientras tanto, los salarios apenas han recuperado algo de terreno perdido frente a la inflación, pero los costos de servicios básicos continúan aumentando, reduciendo aún más el poder adquisitivo de los hogares.
“La paz cambiaria y el control fiscal logrados no alcanzan para revertir la situación de los trabajadores y las pymes. Es necesario un cambio en el modelo económico para priorizar el empleo y el consumo”, opinó Eduardo Hecker, autor del informe.
Un debate político en puerta
El informe también apunta a la estrategia política del gobierno para sostener su gestión. “Los éxitos políticos del oficialismo parecen menos fruto de una habilidad extraordinaria de Javier Milei y más consecuencia de la falta de alternativas políticas sólidas”, concluye.
Mientras tanto, trabajadores y trabajadoras enfrentan un panorama cada vez más complejo, con ajustes, pérdida de empleo y crecientes desigualdades que cuestionan la sostenibilidad del modelo actual.

