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La intervención de la Secretaría de Trabajo llegó después del sorpresivo anuncio del cierre definitivo de la planta de San Fernando, con 80 años de actividad, que había dejado a 920 trabajadores sin empleo.
Según la resolución oficial, durante el período de conciliación ambas partes deberán abstenerse de adoptar medidas que alteren la relación laboral, lo que implica también que el sindicato no podrá realizar medidas de fuerza mientras se desarrollen las conversaciones.
Desde el Ministerio de Capital Humano, del cual depende la Secretaría de Trabajo, informaron que antes de dictar la conciliación “se llevaron adelante las instancias administrativas previstas por la normativa vigente con el objetivo de promover el diálogo”.
La cartera detalló además que “se tramitaron acuerdos de suspensión en el marco del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo, uno de los cuales fue homologado y otro se encuentra pendiente de ratificación, debido a la negatividad sindical”.
El artículo 223 bis permite a las empresas suspender personal abonando sumas no remunerativas mientras atraviesan una crisis productiva, una herramienta utilizada de manera creciente en la industria durante la recesión. Datos del sector industrial indican que la actividad manufacturera acumula fuertes caídas interanuales en los últimos meses, con retrocesos en la producción automotriz y en la demanda de neumáticos, muy ligada al mercado interno. En ese contexto, el Ministerio sostuvo que “continuará promoviendo las instancias de mediación necesarias, en resguardo del empleo y del cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad social vigente”.
Para los trabajadores, la conciliación abre una ventana de negociación pero no resuelve el problema de fondo: el cierre de la planta y la continuidad laboral. Durante las próximas dos semanas deberán definirse alternativas que eviten la pérdida definitiva de casi mil puestos de trabajo en uno de los polos industriales históricos del norte del conurbano bonaerense.

