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En su comunicado, la CTA —a través de su Secretario General, Federico Giuliani— denuncia que la reforma busca “liquidar derechos históricos conquistados” y establece un modelo regresivo, que beneficia a grandes corporaciones mediante un fuerte ajuste salarial, precarización laboral y condiciones indignas de trabajo, sobre todo para quienes ya están en situación de informalidad.
El texto alerta que la propuesta implica eliminar los convenios colectivos de trabajo y las instancias de negociación paritaria. Entre los cambios que se mencionan están jornadas extendidas —hasta 12 horas laborales—, lo que iría en contramano de las tendencias internacionales en materia de derechos laborales.
También se advierte que la reforma buscaría restringir los derechos sindicales, incluso limitando los derechos a huelga y a asamblea, estableciendo que estas últimas deban ser reguladas o autorizadas por el empleador.
Críticas centrales: precarización, informalidad y pérdida de conquistas
Según la CTA Córdoba, la reforma se apoya en el contexto de un mercado laboral ya altamente precarizado —con un elevado porcentaje de trabajadores en situación informal que carecen de vacaciones pagas, límites de jornada y otros derechos básicos—, con lo cual la medida empeoraría la situación de millones de argentinos.
El sindicato interpreta la iniciativa como un intento de transformar la relación laboral en “mano de obra barata —casi esclava— al servicio de los intereses de grandes capitales”, con pérdida de protección, estabilidad y dignidad para los trabajadores.
Los cambios que impulsa el oficialismo —y que causan el rechazo sindical— incluyen: eliminación o modificación de convenios colectivos, jornadas más extensas, “bancos de horas”, posibilidad de negociar indemnizaciones de forma diferente y flexibilización general del régimen laboral.
Desde el Gobierno defienden el proyecto como una modernización necesaria para incentivar la formalización laboral y reducir los costos para las empresas, argumentando que el sistema actual está “anacrónico” y que afecta especialmente a jóvenes y trabajadores informales.
Reacción sindical: alerta por derechos y organización social
La CTAA-Córdoba —junto con otras centrales sindicales— advierte que la reforma no representa un avance, sino un retroceso de décadas en cuanto a derechos laborales. Exigen una movilización amplia de trabajadoras y trabajadores para frenar el proyecto, advirtiendo un posible desmantelamiento del marco de protección social y laboral vigente.

