27/04/2025

Entrevista a Gustavo Cañete, referente de la UTE y candidato a legislador por "Ahora Buenos Aires"

Gustavo Cañete sobre las elecciones porteñas: “Tengo mucha esperanza de que podamos dar un batacazo”

Así lo señaló en una extensa charla en exclusiva para Enfoque Sindical; Gustavo Cañete, maestro, referente de UTE y actual candidato a legislador por la lista "Ahora Buenos Aires", que encabeza el dirigente Leandro Santoro.

Gustavo Cañete foto 2.jpg

Foto: 
Enfoque Sindical

¿Contame un poco de tu vida, cómo te fue surgiendo esa vocación docente que te trajo primero a ser parte de una organización sindical como la UTE y ahora, además, a ser parte de la lista de legisladores porteños que lleva a Leandro Santoro como protagonista?

Nací y crecí en una villa del conurbano, en Villa Jardín. Mi madre era empleada doméstica y mi padre obrero de la construcción. Fuí a la escuela pública, estudié en Lanús la primaria y la secundaria. Mi adolescencia fue en los años 90`, primero intenté entrar a la Universidad pero terminé laburando en la construcción con mi papá, y después de un tiempo me anoté en el profesorado del Mariano Acosta porque un amigó me impulsó a hacerlo. Yo iba a la iglesia católica del barrio que tenía un centro de apoyo, sino estaba ahí, andaba en la canchita de la iglesia. Por ese entonces me convocaron para trabajar allí, - ahora es un centro comunitario de los tercermundistas con laburo de base en el barrio - y arranqué a laburar en el CAIPI (Centro de Atención Integral a la Primera Infancia). Esos fueron los comienzos de mi acercamiento con la educación, dando apoyo escolar en el barrio donde me crié y en el Mariano Acosta.

 

¿Y esa situación cómo se conectó con tu actual rol en la UTE?

Antes de la UTE, fue con el sindicato docente de Buenos Aires porque el CAIPI tenía vínculos muy fuertes con el SUTEBA por su gran trabajo territorial. Una directora mía, en la N.º 67 de Villa Jardín, militaba activamente en el SUTEBA… entonces como el CAIPI tenía esos vínculos, yo empecé a militar ahí, con la CTA Lanús. En el 2000/2001 se formó la juventud de la CTA y a medida que avancé en la carrera, con mis compañeros, arrancó la discusión de adonde me iba a afiliar. Así fue que pensé en el sindicato de base de la CTERA que estaba acá en la Capital que era la UTE. Finalmente, terminé afiliandomé a la UTE y empecé a trabajar en la Villa 21-24. Estaba en una escuela primaria en la N° 24 DE Nº 20 y en la Medina Nº 6 del DE Nº 5, que recién se estaba armando.

 

¿Qué sentís con el apoyo de tu gremio para integrarte a la lista de legisladores porteños por el espacio Ahora Buenos Aires?

Es un orgullo grande, más allá de que esté mi figura en la lista es un reconocimiento a la lucha que viene haciendo el sindicato desde los comienzos del macrismo en CABA. Estamos pasando por una etapa de mucha mezquindad política y no se analizan, ni se tienen en cuenta los proyectos. Yo creo que mi figura y mi candidatura en la lista de Santoro es el resultado de un trabajo colectivo y un reconocimiento a la UTE. La educación pública me dio a mi la posibilidad del ascenso social, que es fundamental, y el sindicalismo me dio una herramienta para sentirme parte de un colectivo mayor, entender de dónde venimos, y la importancia del movimiento obrero en nuestro país, que es un pilar fundamental de cualquier proyecto popular en la Argentina. Nuestra participación política en esta elección creo que viene justamente a retomar eso que quedó relegado; la participación política de los trabajadores y de los sindicatos particularmente en las listas. Nosotros tenemos que ser parte, se nos tiene que convocar para discutir qué tipo de país y que tipo de ciudad queremos.

 

¿Cómo estás viendo el accionar de la CGT en este casi año y medio de gobierno de Milei? ¿Crees que debería haber dado una pelea más profunda o estás conforme con la administración del conflicto y los paros generales anunciados?

Creo que tenemos que pensar la herramienta del paro general como una herramienta colectiva de los trabajadores. Muchas veces se toman decisiones a los empujones sin contar con un contexto favorable. Tenemos a los medios masivos de comunicación que son el nuevo brazo armado del poder hegemónico, que todo el tiempo boicotea a los sindicatos, a la política, a todo lo que tenga que ver con la organización colectiva. Entender que el paro es una herramienta que tenemos los trabajadores para hacernos escuchar es algo fundamental. En cuanto a los tiempos… Un paro general no es algo que puedas hacer cada quince minutos, hay mucha discusión sobre convocar paros generales o planes de lucha por tiempo indeterminado y la verdad que no estoy de acuerdo, de esa manera se pierde la esencia y la fuerza de la medida. El trabajador tiene que apropiarse de una medida gremial. Si bien hay una cuestión orgánica, el compañero tiene que saber por qué va al paro. Hace unos días fue el aniversario del “Pan, Paz y Trabajo”, que hizo temblar a la dictadura, eso lo tienen que saber los trabajadores, es parte de nuestra historia. Tenemos que tener, y poder dar esa información. Es muy importante la formación y tener conciencia de clase.

 

Te llevo al terreno de la Ciudad de Buenos Aires, ¿qué cuestiones educativas se deberían abordar en una futura agenda legislativa? ¿Qué es lo que está pasando con las escuelas porteñas?

El macrismo en sus años de gobierno, vendió espejitos de colores planteando que la educación iba a estar a la altura de lo que el mercado laboral necesitaba. Ellos vendieron que los chicos iban a salir con formación para eso, pero te encontrás que no hay ningún mercado laboral. De hecho los jóvenes son los más precarizados. Ahí ya te das cuenta que lo que vienen diciendo, no es coherente con la realidad.

Después tenés las instituciones escolares que hay que mejorar ediliciamente porque están con graves problemas de infraestructura. Ni hablar de las condiciones de trabajo y el estrés que tienen los docentes. Venimos de una gestión que nos decía a los maestros, vagos, zurdos e inoperantes, nos bastardearon. Intentaron sin éxito romper la comunidad educativa, que es fundamental en cualquier escuela, porque en definitiva la escuela la hacen los docentes, los pibes y pibas, y la comunidad educativa. Hoy desde distintos sectores del oficialismo se plantea el individualismo, la discriminación, se naturaliza la violencia, y la escuela absorbe todo eso. Sin embargo nosotros también somos un motor de transformación para esas situaciones. Los docentes formamos desde la empatía, el amor y la solidaridad. Y eso hay que tenerlo en cuenta en cualquier proyecto educativo que se quiera formular para la Ciudad. Para trabajar tenes que estar cómodo, en un edificio en condiciones, con buen mobiliario y herramientas.

Algo iimportante son las salidas didácticas para que los pibes puedan tener experiencias directas. Yo recuerdo un proyecto en el que trabajé sobre la guerra de la triple alianza, con pinturas de Cándido López que estaban en el Museo de Bellas Artes y lo que yo necesité fueron recursos para llevar a los pibes y pibas de la villa al museo; ahí te das cuenta lo importante que es la presencia del Estado porque para conseguir la plata para el traslado tuve que hacer malabares. Necesitamos un Estado presente, no el que tenemos ahora. El docente, sobre todo en el nivel primario - como es en mi caso - está muy exigido; sos docente, preceptor, hacés informes, hacés trabajo administrativo y perdés la posibilidad de darle mayor prioridad a lo pedagógico y al contacto cara a cara con los pibes. Es importante que se generen puestos de trabajo de acompañamiento y contención para docentes y estudiantes, equipos de orientación para la escuela, preceptor para inicial y primaria... Vos ves a las compañeras de inicial con un estrés...que tenés que estar todo el día ayudando y conteniendo situaciones que exceden a la cuestión educativa, terminás siendo psicólogo, maestro...

¿Y respecto de las paritarias como vienen?

Nosotros si bien perdimos poder adquisitivo, como todos los trabajadores del país, estamos un poco mejor que la media del sector público de CABA, esto obviamente es producto de la lucha del sindicato. Si bien el docente porteño tiene un salario superior al de otros distritos, en un contexto de ajuste sin precedentes, logramos titularizar en el sector superior. Por otra parte, desde el gremio mantuvimos una política social activa, entregando cajas navideñas para que ningún trabajador se quede sin su pan dulce en las fiestas. Teniendo en cuenta que los guardapolvos están caros para los compañeros docentes como para los pibes, los entregamos gratis. Tenemos una fuerte política social y desde lo gremial queremos sostener el poder adquisitivo de los trabajadores. La idea es que el impacto del ajuste sea lo menor posible. Por otra parte, es urgente tener una ley de paritarias. Con una ley de paritaria los sindicatos tenemos voz y voto en las políticas educativas, algo que hoy no sucede. En este sentido también hay que revertir la situación de que tenés muchos sindicatos sin representación real. Mientras nosotros tenemos alrededor de 18.000 afiliados no es razonable tener la misma voz y voto que los sindicatos que tienen apenas 100.

 

¿Cómo estás viendo al gobierno nacional? ¿Jorge Macri es un buen alumno de Milei?

A nivel nacional vemos lo que está haciendo, es un desastre; la violencia y la crueldad, el odio que se instala… se traducen en políticas de exclusión y discriminación que afectan directamente a los trabajadores. Siempre que se intentó aplicar políticas de derecha, de ultra derecha en este caso, el afectado es el laburante. Ahí es donde tenemos que fortalecernos. Hace mucho tiempo decíamos acá en el sindicato: “para el patrón en un mundo perfecto, no tendría que haber sindicatos”. Y estos tipos vienen por los sindicatos, porque ellos son la patronal. Yo creo que Jorge Macri se acopla a la dinámica nacional por una cuestión electoral, se acomoda a esa política porque le reditúa electoralmente. Son tipos que responden al status quo de siempre. Ellos ganan y llevan políticas que destruyen derechos y dejan a los trabajadores fuera del sistema.

 

¿Crees que hay una oportunidad para romper la hegemonía del PRO?

Yo creo que sí, ellos vienen muy segmentados. Creo que la gente en algún punto se empieza a dar cuenta que la salida hoy no es la derecha, o no es lo que ellos esperaban. La lista “Ahora Buenos Aires” de la cual somos parte, es heterogénea, de unidad con muchos sectores, y la sociedad es consciente; ven a tantos actores que están unidos por un mismo proyecto en un contexto donde se plantea el individualismo, la especulación… Tengo mucha esperanza de que podamos dar un batacazo.

 

Hasta finales del año pasado había un romance con el gobierno, ¿crees que se rompió y hay un cambio de clima social?

Sí, vos pensá que Milei ganó también con el voto de los trabajadores, muchos de esos compañeros que lo votaron se quedaron sin trabajo, o sus padres son jubilados, si tienen un hijo con discapacidad se encuentran sin la atención correspondiente. Por lo pronto en este contexto los trabajadores y trabajadoras que votaron a Milei se empezaron a dar cuenta que se equivocaron, y los que sostenemos la lucha tenemos que aprovechar para volver a unificarnos y ser un movimiento de trabajadores y trabajadoras fuerte.

Es un momento para que nosotros, que venimos del sindicalismo intentemos ser una expresión activa de la política, tanto en el armado de las listas como en la discusión, aprovechar para recuperar la pertenencia de clase que creo que en algún momento se perdió. Los trabajadores siempre fuimos en contra de las políticas que impulsan este tipo de gobiernos, y como dice Walsh “nos quieren hacer creer que todo el tiempo tenemos que empezar de nuevo” y no, tenemos que recuperar la esencia y la unidad para derrotarlos. Es fundamental tener bases sólidas para que esto no vuelva a suceder. Argentina tiene una semilla, que nos tiene que dar mucho orgullo y es la del movimiento obrero organizado. El otro día hablaba con un compañero y decíamos que teníamos que volver al 33% de cupo en las bancadas. El movimiento obrero organizado y la juventud tienen que conformar una comunidad para hacerle frente al ajuste, como en las gestas del Cordobazo, y tenemos que retomar esa historia.

Yo siento orgullo por pertenecer a mi sindicato, y que se nos haya tenido en cuenta a los docentes, es importantísimo. Eso nos permite decir, cuando vamos a recorrer escuelas, cuando hablamos con un compañero, o en una formación de delegados, que nuestro sindicato es parte de una lista, poniendo en valor la palabra política que tan bastardeada está. Para los trabajadores y trabajadoras es algo fundamental la política, por eso este 18 de mayo hay que reventar las urnas con la boleta de Leandro Santoro, para que en la Ciudad de Buenos Aires, vuelva al pueblo el amor y la igualdad.

 

Cafecito