29/01/2019

Flexibilización laboral

La Federación Gráfica Bonaerense denuncia maniobras para cerrar el taller del diario La Nación

El gremio de los trabajadores y trabajadoras gráficos asegura que el cierre del taller de La Nación se trataría de una medida encubierta de flexibilización laboral por parte de la empresa.

La Federacion Gráfica Bonaerense (FGB) denunció ayer, mediante un comunicado, las maniobras por parte de la empresa que gestiona el Diario La Nación para forzar el cierre de sus talleres de impresión y con ello, la consiguiente pérdida de puestos de trabajo.   

Segun denunció el Secretario General de la FGB, Héctor Amichetti, la empresa comunicó su decisión el pasado mes de diciembre y desde entonces se abrió una mesa de negociación. A pesar de las propuestas de los delegados de los trabajadores y trabajadoras, La Nación no modificó su postura, ofreciendo solamente reducción del tiempo de trabajo, de los sueldos y retiros voluntarios. 

Actualmente la situación más apremiante la sufren las y los trabajadores gráficos de la planta “Zepita” ubicada en el barrio de Barracas. Allí, la empresa planteó una disyuntiva siniestra para no cerrar la imprenta: 40% de retiros voluntarios o 40% de reducción en los salarios para quienes continuaren trabajando. 

Sin embargo, pese a la desvinculación sufrida por más de 30 trabajadores y a pesar de haber sufrido ya la reducción del 25% de sus salarios, la posición de la empresa se mantiene intransigente, dando casi por cerrada la negociación y amenazando con el cierre final de los talleres. 

Desde el sector señalan que la empresa está lejos de encontrarse con dificultades económicas y que la única finalidad es maximizar aún más sus ganancias. 

A continuación el comunicado completo: 

“La Federación Gráfica Bonaerense rechaza enérgicamente el accionar de la empresa S.A. La Nación, propietaria del diario La Nación, que pretende reducir los salarios de sus trabajadores/as gráficos a valores indignos para forzar el cierre de su planta gráfica e imprimir el diario en terceros.  Esta empresa ni por asomo se encuentra en dificultades económicas sino que por el simple hecho de maximizar aún más sus ganancias, después de 150 años deja de imprimir su diario así tenga que sacrificar para ello tiempo de entrega y calidad de impresión.  Esta situación no es aislada, otras empresas gráficas están aprovechando un Estado ausente en materia laboral, que deja hacer a grandes grupos económicos aunque esto signifique la pérdida de puestos de trabajo genuinos, de calidad y de alta calificación en aras de la precarización y la pérdida de derechos.  Nuestro Sindicato, junto a los trabajadores y trabajadoras gráficas del diario La Nación, defenderá tanto las condiciones de trabajo como la fuente laboral y llama a la reflexión a los propietarios del diario para que revean su descabellada intención”.