05/06/2024

Reunión con vecinos de Azul

La producción en Fanazul paralizada: trabajadores en alerta por posible cierre de la planta

Los trabajadores de la fábrica de pólvora y explosivos Fanazul, en la provincia de Buenos Aires, denunciaron la paralización total de la producción desde la asunción del gobierno de Javier Milei, y advierten sobre su posible cierre definitivo.

Reunidos este martes junto a concejales, autoridades locales, diputados bonaerenses, representantes gremiales y vecinos, los trabajadores expresaron su preocupación por el estado crítico de la planta, gestionada por la empresa estatal Fabricaciones Militares. Realizada en la puerta de la fábrica, la reunión sirvió para visibilizar la "producción cero" y exigir una respuesta ante la amenaza de un nuevo cierre, solo meses después de haber reiniciado operaciones. Cabe recordar que Fanazul estuvo al borde del cierre durante el gobierno de Mauricio Macri en 2017, lo que llevó a una fuerte lucha gremial y comunitaria para su reapertura en 2020, con una inversión de más de 6 millones de dólares.

Fanazul, que reanudó la producción de explosivos como el Mastermix gracias a un acuerdo con una empresa peruana, se encuentra nuevamente en una situación crítica. Según Eduardo Bercovich, secretario general de ATE Azul, la nueva gestión ha informado que dicho acuerdo se ha caído, y argumenta que los explosivos están próximos a vencer, complicando su comercialización. Sin embargo, Bercovich afirma que aún hay demanda y que recientemente se habían enviado explosivos a Villa María, Córdoba, para exportación.

Además, Bercovich denunció programas de jubilación anticipada y retiros voluntarios que calificó como "despidos encubiertos", destinados a vaciar la planta de recursos humanos capacitados, lo que haría inviable la producción futura. Desde Fabricaciones Militares, aunque han asegurado que la planta no está cerrada, la situación sigue siendo incierta.

La fábrica de Fanazul, inaugurada en 1946, tiene una rica historia en la producción de bienes y servicios para la defensa y la minería, y es la única productora de trinitrotolueno (TNT) en Sudamérica. Durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, la planta se reactivó después de un intento fallido de privatización en la gestión de Carlos Menem. Sin embargo, en 2017, el gobierno de Cambiemos cerró la fábrica para "achicar gastos", lo que llevó a un desmantelamiento que duró hasta 2019.

Desde su reapertura en 2020, la fábrica había recuperado una línea de producción y reincorporado a más de 100 empleados. No obstante, la reciente paralización de la producción plantea una amenaza seria para la continuidad de Fanazul, lo que ha movilizado nuevamente a los trabajadores y la comunidad en defensa de sus puestos laborales y de la industria nacional.

Cafecito