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En un almuerzo con la comisión directiva de la UTHGRA, el sindicalista de 82 años, quien lleva casi cuatro décadas al frente del gremio, se mostró enérgico y reafirmó su liderazgo ante sus colaboradores más cercanos. “Acá estamos para colaborar y trabajar”, expresó Barrionuevo, destacando su compromiso con el sindicato y su sector.
Durante su recuperación, Barrionuevo había delegado varias de sus funciones en su hija, Sandra Barrionuevo, quien ocupa el cargo de secretaria de Acción Social del sindicato y ha demostrado ser una figura influyente en la toma de decisiones. Sandra se ha convertido en una pieza clave en las incursiones sindicales y políticas de su padre, ganando presencia en diferentes gremios y obras sociales. “No puedo ni voy a acompañar esta sorpresiva alianza entre el partido de Milei, Mauricio Macri y Patricia Bullrich", había sentenciado Barrionuevo en relación a la ruptura de su vínculo con Javier Milei, quien actualmente preside el país tras su reciente victoria.
La relación entre Barrionuevo y Milei ha sido cambiante y llena de tensiones. Durante la última campaña, el dirigente gastronómico brindó su apoyo al libertario; sin embargo, rompió esa alianza al considerar inaceptable el acercamiento de Milei a figuras del PRO como Macri y Bullrich. “No voy a compartir un mismo esfuerzo político con alguien que es la encarnación del castigo al pueblo trabajador”, afirmó en aquel momento.
Pese a sus diferencias, tras el triunfo de Milei en el balotaje, Barrionuevo le dio nuevamente su respaldo: “A mí no me enamoran los hombres, me enamoran sus proyectos y la gestión que puedan hacer”, comentó, en un cambio de postura que ha sorprendido a muchos dentro y fuera del gremio.
El sindicalista también ha protagonizado duros enfrentamientos internos en la UTHGRA. Desde hace tres años mantiene un conflicto con su ex cuñado, Dante Camaño, titular de la Seccional Capital de la UTHGRA. En 2021, Barrionuevo respaldó una lista opositora contra Camaño en las elecciones internas, y aunque la misma no ganó, impugnó el resultado y promovió un congreso que resultó en la expulsión de Camaño y dos de sus aliados de la seccional porteña.
Su extensa trayectoria y su influencia en el ámbito sindical y político, que se remonta a la década de 1970, consolidan a Barrionuevo como una figura clave del sindicalismo argentino. A pesar de sus polémicas y críticas, continúa dejando huella en cada paso que da, reafirmando su compromiso con los derechos de los trabajadores.

