El legendario Canal 9, a cuyo frente estuvo el zar de la televisión, Alejandro Romay, y que ahora es propiedad de capitales mexicanos, podría apagar su pantalla y dejar en la calle a decenas, tal vez cientos de trabajadores. Mediante un comunicado, anunció a su personal la difícil situación económica que atraviesa la empresa y reconoció que ya está en contacto con la secretaría de Trabajo de la Nación para encontrar una solución preventiva a la crisis.
"El Directorio afirma que la compañía se encuentra en una situación económico-financiera crítica, que le hace imposible asumir los compromisos de pago de salarios y, más aún, los incrementos salariales solicitados", afirma el documento enviado por los propietarios del medio.
Más adelante, el comunicado señala: "Es por ello que, debido a la gravedad y magnitud de la crisis, la compañía está presentando ante el (ex) ministerio de Trabajo un procedimiento preventivo de crisis". Y aunque este "procedimiento preventivo de crisis" al que apelan muchas empresas para reducir salarios y despedir personal, lo cierto es que la crisis económica que la gestión de Cambiemos desató en el país está escalando en magnitud y alcance: la padecen ya no sólo los trabajadores, sino también medianas y grandes empresas.
Directivos del canal de "la palomita", como se lo conocía antes, afirman que esperan arribar a una solución en conjunto con el sindicato, "a fin de superar la crisis". Pero, como no podía ser de otra manera, Telearte SA, el grupo propietario, termina acusando al sindicato por su "intransigencia para la modificación y optimización de los recursos" y que, según su óptica, "ha llevado a la compañía a esta situación crítica". ¿Macri? Bien gracias.

