16/10/2024

Córdoba

Multitudinaria marcha contra el cierre y despidos en Petroquímica Río Tercero

Una masiva movilización tuvo lugar ayer en Río Tercero en rechazo al cierre de la planta Petroquímica Río Tercero y a los despidos de sus trabajadores.

La marcha, que reunió a aproximadamente cinco mil personas, fue convocada por el Sindicato del Personal de Industrias Químicas y Petroquímicas, y contó con el apoyo de diversas organizaciones sindicales y sociales. Participaron destacados dirigentes como Federico Giuliani, Secretario General de la CTA Autónoma, Silvia Alcoba, Secretaria Adjunta de la misma central, y David Salto, Secretario General de ATE Río Tercero, entre otros.

A la protesta también se sumaron trabajadores de otras industrias químicas afectadas, como Dow Argentina y plantas de Santa Fe, Salta, Mar del Plata y Buenos Aires. La movilización se desarrolló en medio de un paro total en el Polo Industrial Químico de la ciudad.

Durante la manifestación, Federico Giuliani expresó duras críticas al gobierno, señalando que "no se le puede seguir dando tiempo a un Gobierno que hambrea a nuestro pueblo" y llamó a la unidad para enfrentar lo que denominó "el industricidio" en referencia a las políticas económicas del gobierno de Javier Milei.

El cierre de la planta, que emplea a 375 trabajadores, se dio tras el cese de operaciones de su principal unidad de producción, dedicada a la elaboración de TDI (diisocianato de tolueno), un insumo clave para la industria química nacional. Además de los 85 despidos ya confirmados, los sindicalistas advirtieron sobre la posible pérdida de otros 100 puestos de trabajo de empresas tercerizadas vinculadas a Petroquímica.

La empresa anunció el cierre de su planta de TDI a raíz de la crisis económica que afecta al sector. Sin embargo, los trabajadores denunciaron que la empresa no respetó el acuerdo preventivo de crisis que estaba vigente y que exigía mantener guardias mínimas para la seguridad de la planta. Asimismo, señalaron que el cierre no solo afecta a Petroquímica, sino también a industrias vecinas como Fábrica Militar y Atanor, que dependen de los insumos producidos por la empresa.

El impacto del cierre trasciende lo local, ya que el TDI es utilizado en la fabricación de productos como espumas de poliuretano y elastómeros, esenciales para numerosas PyMES. Ante la falta de producción nacional, estos insumos deberán ser importados, lo que incrementará los costos y afectará gravemente a las industrias que dependen de ellos.

La movilización dejó en claro que la lucha por la reincorporación de los despedidos y la continuidad de la planta continuará, mientras los trabajadores y las organizaciones sociales insisten en que la situación pone en riesgo no solo empleos locales, sino también la estabilidad económica de sectores estratégicos para la industria argentina.

 

Cafecito