Lugones, un hombre cercano al asesor presidencial Santiago Caputo, cuestionó la decisión del Consejo, afirmando que "no se corresponde con la política salarial marcada por el Estado Nacional". Además, desde el ministerio señalaron que el bono se otorgó "sin consulta ni evaluación previa", lo que generó malestar en el hospital pediátrico, considerado uno de los más prestigiosos de Latinoamérica.
Otro punto de controversia fue el salario de los miembros del Consejo de Administración, quienes, según fuentes del ministerio, perciben sueldos de $5.5 millones. Lugones, en línea con las políticas de déficit cero del presidente Javier Milei, subrayó la necesidad de un manejo responsable de los recursos públicos en el sector de la salud.
La decisión del ministro se percibe como una señal para otros funcionarios de la administración pública, desalentando posibles decisiones que prioricen compensaciones salariales fuera de las pautas establecidas por el Gobierno.

