sindicalismo Fuerza Patria.webp

Los gremialistas que quedaron en posiciones expectantes son Vanesa Siley (4°), Sergio Palazzo (5°), Hugo “Huguito” Moyano (9°) y Hugo Yasky (13°). “Nuestro lugar en la lista consolida el peso kirchnerista en el armado electoral”, señaló Siley, dirigente judicial y actual diputada que busca renovar su banca.
Palazzo, secretario general de La Bancaria, también va por la renovación. Su inclusión se dio “con un armado propio negociado de forma independiente”, lo que evidencia su capacidad de presión dentro de la alianza Fuerza Patria.
El caso de Moyano hijo refleja la continuidad del apellido en el Congreso. Abogado laboralista y asesor sindical, llega a la lista tras las gestiones de su padre, Hugo Moyano, jefe de Camioneros y figura central de la CGT.
Yasky, líder de la CTA de los Trabajadores, ocupa el 13° lugar, considerado como el límite de los puestos entrables según las proyecciones. Su inclusión fue interpretada como un gesto hacia el gobernador Axel Kicillof, que respaldó su postulación.
Pese a estas incorporaciones, no todo el sindicalismo quedó conforme. ATE bonaerense, que impulsaba al histórico dirigente Oscar “Colo” De Isasi, no logró un lugar importante en la nómina (23). Tampoco hubo espacio para referentes cercanos al ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa. Estas ausencias reflejan las tensiones internas en Fuerza Patria, donde kirchneristas, kicillofistas, massistas y el sector de Juan Grabois se disputaron posiciones en la lista. Sin embargo pudo sostener un lugar el Dirigente de ATE Capital, Daniel Catalano, aunque en una posición más alejada de los lugares principales (19).
Analistas advierten que, de confirmarse en las urnas solo estas cuatro bancas gremiales, sería la menor representación sindical en el Congreso desde 1973. “El poder sindical en la política se reduce, pero todavía conserva resortes estratégicos”, apuntó un informe de Infobae.
Así, el sindicalismo mantiene presencia asegurada en la próxima Cámara de Diputados, pero con un peso más limitado y en medio de un escenario donde las definiciones sobre la reforma laboral marcarán el pulso de la disputa entre el gobierno y los trabajadores.

