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La medida fue impulsada por la Federación Nacional Territorial (FeNaT) y el Frente Barrial, que forman parte de ambas centrales sindicales. Denuncian el vaciamiento de un derecho histórico que permitió durante más de ocho décadas el acceso de los sectores populares a vacaciones dignas en complejos emblemáticos como Chapadmalal y Embalse.
“Después de muchas actividades frente a la Secretaría de Turismo sin obtener respuestas, vinimos hasta la casa de Scioli. Si no hay diálogo, vamos a pasar el verano en La Ñata”, advirtieron los manifestantes. El reclamo apunta directamente al funcionario del gobierno nacional, a quien responsabilizan por el desmantelamiento del programa.
Desde la FeNaT remarcaron que el turismo social “no es un lujo, es un derecho”, y subrayaron su valor como política pública inclusiva, al permitir que miles de familias, niños y adultos mayores accedan al descanso y a espacios recreativos en igualdad de condiciones.
“El Gobierno desfinancia el turismo para los sectores populares mientras mantiene privilegios para unos pocos. Si no hay restitución, el próximo verano acamparemos acá mismo”, expresaron voceros de la movilización.
El programa de Turismo Social fue creado en 1944 y tuvo un fuerte impulso en la etapa peronista con la construcción de complejos como el de Chapadmalal (Buenos Aires) y Embalse (Córdoba). Actualmente, ambos están operando de manera muy limitada, según denuncias de trabajadores y organizaciones sociales. La situación se agravó desde el recorte presupuestario aplicado en los primeros meses de gestión del gobierno de Javier Milei.
Hasta el momento, no hubo respuestas oficiales por parte del área que conduce Scioli.

