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"Vamos a hacer lío", expresaron los trabajadores, parafraseando al Papa Francisco, en referencia a su intención de continuar con las protestas hasta que se revierta la situación. Durante la jornada, denunciaron que la impresión de billetes, que históricamente realizaba la Casa de la Moneda, se está tercerizando en el extranjero, particularmente en China. "El Presidente dice en todos los medios que hay impresión cero y no es así. La emisión la están haciendo de forma triplicada en China y nosotros vemos los diferentes billetes que vienen llegando, con una manipulación de seis o siete meses; se vienen deteriorando", señaló una trabajadora.
Además, informaron sobre el cierre definitivo de la planta de Don Torcuato y el desmantelamiento del jardín maternal que funcionaba como apoyo a las familias del personal. "Hemos sufrido despidos y pasamos a ser un laboratorio para implementar políticas de retiros voluntarios, sumado a los ajustes y cambios abruptos que surgieron desde la intervención", indicaron en un comunicado.
OPI Santa Cruz
Los trabajadores también alertaron sobre el riesgo que corren distintos productos de la cartera de negocios, muchos de alta seguridad como los pasaportes. "No es casualidad que se quieran aprovechar de la paralización de la obra de renovación tecnológica de la planta de producción de billetes", afirmaron.
La protesta busca generar conciencia sobre el impacto de estas medidas en la soberanía económica y la seguridad del país. "Detrás de la 'deficiencia estatal' se esconden intereses. No buscan mejorar la calidad de vida de los argentinos, sino que el principal objetivo es crear políticas cuasimonopólicas de un puñado de proveedores del Estado", concluyeron.
La situación en la Casa de la Moneda se suma a otras medidas de ajuste implementadas por el gobierno de Javier Milei, que han generado preocupación entre los trabajadores estatales y diversos sectores de la sociedad.

