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Según relataron los empleados, en las inmediaciones de la planta se hizo presente personal de Gendarmería, en un contexto que fue interpretado por los trabajadores como un intento de generar miedo y desalentar las medidas de protesta. La situación se produjo mientras un móvil televisivo se acercaba al lugar para registrar el reclamo que mantienen los operarios. “Nosotros queremos trabajar y no nos dejan”, expresó Franco Ferreira, delegado de los trabajadores, quien cuestionó la presencia de fuerzas federales en el predio fabril. “Llegó la Gendarmería como si fuéramos delincuentes, cuando lo único que hacemos es defender nuestro trabajo”, sostuvo.
En la misma línea, Leandro Gómez, también delegado, criticó lo que consideró una intervención judicial por fuera de las resoluciones del Ministerio de Trabajo. “Es inaudito que no se hagan cumplir las disposiciones oficiales. Acá se está jugando con el sustento de nuestras familias”, afirmó, al tiempo que denunció un intento de desorganizar a los trabajadores y vulnerar derechos laborales conquistados.
Los empleados señalaron que la empresa incumplió la conciliación obligatoria dictada por la autoridad laboral bonaerense y denunciaron además la implementación de un paro patronal ofensivo (lockout), al impedir el ingreso a los puestos de trabajo pese a la vigencia de las resoluciones oficiales.
El conflicto en Lustramax continúa abierto y es seguido de cerca por organizaciones sindicales y sociales, en un contexto de creciente tensión en el mundo del trabajo y de debate público sobre reformas que, según advierten los trabajadores, ponen en riesgo derechos laborales fundamentales.

