21/11/2021

Claudio Marín, secretario general adjunto de FOETRA

"La fórmula Iadarola - Marín es un símbolo de la alianza entre la CGT y la CTA"

En el marco de las elecciones de renovación de autoridades de FOETRA que se realizarán el 2 de diciembre, Enfoque Sindical entrevistó a Claudio Marín, candidato a secretario general adjunto por la lista Azul y Blanca. La fórmula la completa Osvaldo Iadarola como secretario general. Ambos van por la reelección de sus mandatos.

¿Cómo está la situación de las telecomunicaciones en general y el sector que representás?

Está mal. Miren, hay un desorden terrible, se necesita una nueva ley marco de las telecomunicaciones. El Frankenstein que hizo Macri a los quince días de asumir, para poder entregarle al grupo Clarín la empresa Nextel, anuló esta cuestión de la divisoria entre producción de contenidos audiovisuales y transporte de contenidos audiovisuales. La gran división que tenía la Ley de Medios era muy lógica, no solamente para que no se generen monopolios, sino porque son actividades distintas, y lo que se ve es que las grandes compañías condicionan los contenidos a través del transporte. Hoy por hoy hay 64 millones de terminales móviles en funcionamiento, más todo lo que quede de fijo, más todo lo que quede de las empresas cableras, o lo que siguen siendo las empresas cableras. Eso no tiene control ninguno porque nosotros tenemos un servicio que tiene una particularidad: vos tenés agua, o no tenés agua, tenés gas o no tenés gas, tenés alumbrado o no tenés alumbrado, pero si no tenés telecomunicación…. ahí hay un degradé, una segmentación que a vos te permite para bien o para mal, decir "Yo quiero 100 megas en mi casa" y pago 100 megas, porque tengo una empresa, porque trabajo, o porque me gusta bajar hologramas y divertirme el sábado a la noche.  Se puede segmentar, pero esa segmentación tiene que tener pisos y techos, sobre todo pisos; si esto es un servicio público, y con más de 60 millones de terminales no cabe duda que lo es, no hay que hurgar mucho en ninguna definición, si es así, es un servicio público. Entonces lo que hay que generar es un marco regulatorio que obligue a todas las compañías a servir al conjunto de la población, y a servir por lo menos con algo aceptable, hoy por hoy debería ser de 10 megas para empezar a hablar. Yo te tengo que dar 10 megas a un precio razonable y al que todo el mundo tenga acceso. Si querés otra cosa pagalo, compralo al precio que se te dé la gana, no estamos en contra de que las compañías tengan un nivel de rentabilidad razonable, pero no que digan “Yo no le doy servicio a Doña Rosa porque no me conviene”, que es lo que está sucediendo. Hoy se están levantando las conexiones de cobre y se está poniendo un aparatito de radio en el medio de esas conexiones, que andan para el culo, para decirlo de una manera menos gráfica. Para garantizar un piso mínimo tenés que ir con una ley, no por decreto, y esa ley tiene que ir aprobada y remachada para que no te la puedan parar con los amparos como vienen haciendo. A ese marco está atado el destino de todo el sector desde lo laboral, porque nosotros estamos ligados al hard, a los fierros, y en segundo término a los programas. Igual, nosotros encaramos, hace ya muchos años, todo un proyecto de reconversión para que todos nuestros compañeros tengan la posibilidad tanto del hard como del soft. Hay un instituto muy grande que es el Indetel que permite sistemáticamente estar formando en nuevas tecnologías y en nuevas formas de organización del trabajo para que no sean expulsivas por discriminación, para que no sean expulsivas por falta de conocimiento real de cómo el trabajador o la trabajadora pueda desarrollar una tarea. Porque eso también sucede, a vos te largan solo y te dicen que programes Python, ¿y que es Python?; o te lo enseña la empresa que te lo enseña mal y de noche... Lo que nosotros hicimos fue tomar todo eso, articulamos con provincia de Buenos Aires, articulamos con Nación para todo el país, articulamos con Ciudad que ya lo venimos haciendo hace veinte años, y tenemos un Centro de formación profesional en todos lados. Equipamos con equipos de laboratorio, que es la parte más pesada y hoy pasan de a cientos los trabajadores capacitándose para adentro, y para la comunidad, para generar puestos de trabajo. Pero repito, el destino del sector está ligado a la masividad, y la masividad en esto es un derecho nuevo. Vamos por este lado, vamos por este lugar, tenemos la necesidad y tenemos la razón.

¿Y en términos salariares? ¿En función del 2019, pudieron recuperarse?

Ponele, ponele que tres, cuatro puntos recuperamos del 2019 a la fecha. Ustedes saben que el salario es una mercancía que concurre en un mercado, y el problema es que vos podés sacar de 44% a 46% pero no vas a sacar un 72% porque políticamente resulta imposible que vos rompas desde un gremio una trampa que se llama inflación, así como no podés hacer la reforma agraria. Nosotros aportamos haciendo toda la fuerza que podemos en las discusiones paritarias. La verdad que el gobierno debería aportar un poco más de lo que aporta en ese sentido, está buena una definición por parte del presidente de que el salario le tiene que ganar a la inflación, está muy bueno, porque si no la tuviéramos la cosa seria más cuesta arriba, pero no alcanza. Tienen que seguir los aumentos de sumas fijas por decreto, no hay que perder la fe y no hay que tener miedo, porque eso además alcanza y sirve para nivelar los salarios más bajos. Cuando vos tirás una suma fija, siempre remunerativa, o las remunerativizás después, el salario más bajo es el que más recibe, el más alto el que menos recibe. A mí me parece que es una manera virtuosa y directa de ayudar; la otra es cobrarle impuesto a los que más ganan, pero donde hacés el corte se te empieza a minar la base de sustentación política del gobierno, donde hacés el corte te putean y nunca llegás al último decil porque el último decil sabe cómo defenderse.

¿Qué balance hacés del proceso electoral, si pudieses pensarlo como dos momentos distintos pero que finalmente confluyen?

El momento de los aparatos y el momento de la militancia. Salvando las distancias, vos pensás en las elecciones de Scioli, los últimos quince días dijimos “Noo, salgamos a la calle a lo loco a militar”. Ahí hay mucho de voluntarismo. Yo creo que lo que se empezó a modificar, y ojalá se pueda sostener, es poder decirle a la gente qué es lo que se va a hacer, cómo se va a hacer y quién lo va a hacer. Porque si nosotros podemos decir eso, podemos generar consignas como parte de un programa. Nosotros somos militantes y militamos a cómo dé, tengamos eso o no tengamos eso. Pero la gente milita una vez cada dos años y va a votar, esa es su militancia. Cuando hablamos, hablamos siempre de millones, no de miles, o cientos de miles de personas, porque eso no es lo que termina definiendo. Nosotros podemos ayudar, pero con una orientación que sea para el conjunto de la sociedad, para esos millones, no únicamente para la militancia. Si vos no podés explicarle a la gente lo que vas a hacer, y cómo su accionar, que es el único que tiene cada dos o cuatro años, que es votar, puede cambiar su vida y lo puede ver como una posibilidad concreta, vos vas a perder las elecciones, ese es el punto. Tenés que darle elementos a la gente. Nosotros, los militantes lo hacemos, sea posible o no, pero la gente lo hace si hay una posibilidad real de que el día después de una elección, su vida pueda mejorar. Si nosotros recuperamos algo dentro del kirchnerismo, y lo tuviera que definir como una pieza central o como un eje, te diría que recuperamos la convicción de que la política es una acción de masas, y que esa acción de masas puede cambiar la realidad. Yo creo que ese es el elemento más valioso que nos queda del kirchnerismo en relación de cómo veníamos, porque veníamos de De la Rúa y Menem. Cuando nosotros ganamos ese aspecto, el principal enemigo para la derecha pasó a ser la acción de masas. La idea que la política y la rosca la hacemos solo los políticos no es ni más ni menos que fraude patriótico. Con el kirchnerismo nosotros logramos que la política sea la consecuencia de un accionar de masas.

Claudio Marín, FOETRA

¿Qué opinás sobre la nueva conducción de la CGT?

Es difícil eso porque la CGT es la CGT. Tiene su propia lógica, yo creo que se buscó un equilibrio, se intentó un equilibrio de los distintos sectores. Eso es malo y es bueno, o es bueno y es malo, como lo quieran ver. A lo mejor la forma de triunviro le puede quitar agilidad, pero lo que le quita de agilidad se lo da en mayor consenso.  Así que no me parece una mala fórmula, sobre todo teniendo en cuenta que los componentes son muy disímiles. Yo creo que puede contribuir a un mejor diálogo con el resto del movimiento obrero. Por ese lado puede ser una buena conducción.

Volviendo a tu sector, teniendo en cuenta que ahora hay elecciones, ¿cómo se traducen algunas de las cuestiones que venías manifestando?

Nosotros por lo general tenemos elecciones con un 76% de participación del padrón, son elecciones con alta concurrencia. Hoy enfrentamos un desafío, saliendo de la pandemia y teniendo muchísima gente - la mitad del padrón– trabajando de forma remota, corremos el riesgo de que, también producto de la debilidad pasmosa de la oposición, la gente diga "A qué carajo voy a ir a votar" "Vivo en Burzaco, trabajo en Maipú y Corrientes", como no es obligatorio por otra parte... Entonces lo que armamos fue un padrón que combina aquellos que están trabajando en los edificios con aquellos que están en sus domicilios. Y los domicilios los fuimos geo localizando, para armar los lugares de votación en los sitios más cercanos. Entonces, la gente que está en Maipú y Corrientes va a poder votar en Burzaco que es donde vive. Esa ingeniería del padrón nos está llevando mucho tiempo y todavía no la terminamos, queremos que no haya ninguna falla, porque de lo contrario te puede ensuciar la elección. Estamos generando este sistema para tratar de probar las nuevas formas de organización que nos plantea el teletrabajo, que va a tener que combinar indudablemente lo laboral con lo geográfico. No vamos a tener otra manera, mucha gente va a seguir trabajando en su domicilio y si le llegás a decir que no puede hacerlo más, te matan. Además, coincide con que son sectores que tienen baja sindicalización, son los de “cuello blanco”. Es doble el problema, es doble la tendencia, les viene muy a cuento para la no participación el hecho de que están en la casa y tienen una pantallita. Y a su vez eso también conlleva un montón de cosas, "Bueno, no laburo a la tarde, laburo a la noche" o "Mañana laburo doble", eso es el acabóse, porque termina siempre ganando la compañía. Vas a estar sábado y domingo recibiendo mails, teniendo trabajo; puede generarnos un problema grave. Por eso laburamos mucho con la Ley de Teletrabajo, para buscarle todos los escollos posibles a las patronales. Todo eso se nos plantea hoy en la elección.

¿Qué características tiene la lista en la que vas a estar, vas nuevamente como adjunto?

Voy como adjunto de nuevo, ya sacamos varias veces la sortija, pegamos varias vueltas. Hay una cosa curiosa, se mantiene la fórmula Ladarola – Marín, pero toda la Comisión Directiva cambia continuamente, se va renovando. Van quedando algunos, pero muchos ya salen, y muchos de los que originariamente estaban cuando le ganamos a Guillán en el año ´97 no están más hace rato, solo Osvaldo y yo. Es como un símbolo de la alianza entre la CGT y la CTA y de la posibilidad de convivir. La verdad es que hay muchos jóvenes, muchas compañeras dentro de la lista, muchos cuadros nuevos que vienen tomando la posta. Las y los coroneles van ascendiendo y hay muchos compañeros y compañeras preparadas para la gestión, de hecho, están gestionando. Hay todo un aspecto que se ve menos, porque nosotros siempre tenemos la tendencia del sindicato combativo y reivindicativo y eso está bien, pero hay todo un aspecto social que está muy fuerte. Inauguramos una clínica en Parque Centenario toda equipada con SIEMENS, con la última tecnología en Latinoamérica; no para internaciones, pero sí para todo lo que es derivación primaria, con la idea de que sea para jubilados, pero también para los activos. Eso se combina con un hotel que está en Rivadavia y 9 de julio, donde nosotros traemos a los jubilados del interior, se hacen todos los estudios, se alojan gratis ahí y se pasan una semanita en Buenos Aires, vuelven con todo hecho. Nos resulta más eficiente y más barato. Y esto se combina también con un polo en Fátima, hay cuatro hectáreas donde estamos construyendo un barrio cerrado para ex trabajadores telefónicos que estén sin contención familiar, totalmente gratis. No es un geriátrico, es más parecido a Cocoon. Es para autovalentes, sin intervención médica, pero sí con toma de medicamentos, de presión, controles etc. El objetivo es que pueda haber compañeros de la tercera edad que puedan socializar y convivir entre pares. Aumentamos el haber del fondo compensador, todos los meses recibían seis mil pesos, ahora van a recibir nueve mil quinientos pesos; es un complemento de la jubilación y lo manejamos nosotros. Seguimos con implantes dentales, anteojos, más descuentos en medicamentos, y viviendas. No tenemos déficit de viviendas en la población jubilada, pero sí en los activos, tenemos planes de vivienda en todo el país. El aspecto social, aunque uno siempre va por el costado izquierdo, clasista, la verdad que está muy valorado por la gente, porque funciona bien y desmiente esa cuestión de que los trabajadores administramos mal. Esto está brillante, transparente y sin ningún tipo de problemas. Se vota el jueves 2 de diciembre y la idea es que vote mucha gente porque el día después sentarse con estas compañías con una baja participación, aunque hayas ganado, no es lo mismo que sentarse con un respaldo y una participación masiva.

¿Es una lista que incorpora minorías no?

Claro, habrá tres, cuatro gremios que hacen eso. Los gremios, por la Ley 23551, en la elección tienen que forzosamente incorporar minorías en los organismos deliberativos, o sea, en los Congresos, congresales al congreso; desde ese punto de vista las minorías entran en todos los gremios, porque así lo marca la ley que regula la vida de los sindicatos. Pero nosotros modificamos el estatuto y participan de la conducción real del gremio; tienen participación en la Comisión Directiva y en todos los órganos de carácter ejecutivo, así que con el 10% de los votos emitidos, la oposición incorpora tres miembros a la Directiva. Y si hay una segunda lista, con el 5% de los votos emitidos entran dos miembros más. Así que las oposiciones pueden ingresar cinco miembros. Eso es muy importante porque a su vez para presentar lista hay casi ninguna restricción, salvo las que estrictamente marca la ley, pero no se necesitan presentar avales, sólo tienen que estar en condiciones de ser elegidos los candidatos que tienen un año de afiliación. Yo creo que no hay, lamentablemente, muchos gremios que incorporen este tipo de condiciones. Lista que se arma, lista que compite.