Economía Popular29/05/2020
Empresas recuperadas al servicio de la población

Farmacoop, una historia de lucha y compromiso social en medio de la pandemia

La pandemia ocasionada por el COVID19 ha provocado que, ante las necesidades imperantes del momento, queden al descubierto ejemplos de miserabilidades pero también ejemplos de fortaleza, solidaridad y compromiso con la población Argentina.
Farmacoop

En los extremos de esta línea de solidaridad / miserabilidad, podemos encontrar por un lado a las empresas, emprendimientos y proyectos cooperativos llevados adelante por trabajadores y trabajadoras que no dudaron en ponerse al servicio de las necesidades de la población del país, y por el otro a Techint, que, tampoco dudó, pero en este caso en despedir a aproximadamente 1500 trabajadores y trabajadoras en medio de la pandemia.

Farmacoop, sin dudas,  es un ejemplo de una empresa recuperada por sus trabajadores y trabajadoras que ante la crisis originada por el COVID19, decidió trabajar pensando en ayudar los argentinos y argentinas. Conocer su historia es conocer la historia de fortaleza, ejemplo y lucha que la mayoría de la población está dando durante el transcurso de la pandemia.

“Farmacoop  es una cooperativa que nace a partir de la quiebra de los laboratorios Roux-Ocefa, una empresa de más de 80 años en la Argentina, cuya tercera generación de dueños a partir del año 2016 empezaron con atraso en el pago de los sueldos, con cierres de líneas de producción, llevando a un lock out patronal en el 2017, que derivó en la toma de una de las plantas productivas, en abril de 2017 hubo un cambio de patronal, que retomó el trabajo unos pocos meses, luego, nuevamente las acciones cambiaron de dueños, a partir de 2018 ya con los últimos dueños de la compañía empieza un proceso de vaciamiento y despidos masivos, más explícitos, con robos de maquinarias y  destrucción de áreas productivas”, relata Bruno Di Mauro, presidente de la cooperativa  Farmacoop.

“En septiembre de 2018 terminan de despedir al último trabajador de la empresa a partir de lo cual los trabajadores y trabajadoras realizamos un acampe en la puerta del laboratorio para evitar que se lleven maquinarias. En diciembre de 2018 se decreta la quiebra del laboratorio, nos conformamos en cooperativa de trabajo, y a partir de lo que establece la ley de concursos y quiebras pedimos la continuidad de la explotación, en manos de la cooperativa; el 30 de abril de 2019 la justicia comercial nos otorga la continuidad a la cooperativa de trabajo”, explica Di Mauro.

Farmacoop

El compromiso y lucha de los trabajadores y trabajadoras debió sortear varios momentos, dado que la planta se encontraba clausurada por la autoridad sanitaria (ANMAT) por el destrato de las últimas patronales.

Por ello, los y las integrantes de Farmacoop, tuvieron que empezar con las tareas de reconstrucción y acondicionamiento de la planta productiva para volver a tener la habilitación que permita la elaboración de medicamentos en la que estuvieron trabajando todo un año.

Sin embargo, en el momento que estaban por recibir la inspección definitiva para aprobar los procesos productivos del laboratorio, ocurre la pandemia originada por el coronavirus.

Fue en ese momento, que la misión de la cooperativa de "satisfacer las necesidades y expectativas de la salud de la comunidad, mediante la elaboración y comercialización de productos farmacéuticos de alta calidad y avanzada tecnología" se hizo presente, y  como nos cuenta Bruno Di Mauro, no dudaron y decidieron dedicarse “a acondicionar en la planta un sector productivo que antiguamente era de cremas para la elaboración de alcohol en gel en principio y también de alcohol del 70 por ciento”.

También desde Farmacoop, donaron barbijos al Hospital de Rehabilitación Manuel Rocca, el CeSAC N°5,  la Fundación Basso, que es un Hogar para personas con discapacidad, como también al hospital Muñiz, el Sardá y el Garrahan, entre otros. Además, habían despachado  materia prima hacia Bariloche, para que el CONICET Patagonia Norte produzca alcohol en gel para el hospital local.

Unas semanas atrás, fueron también noticia porque serían los encargados de producir las tiras de diagnóstico rápido que desarrolló un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP.

Florencia Tiseyra, Directora Técnica de Farmacoop, nos detalla cómo fue ese proceso señalando que,  unos días después de haber logrado la habilitación por parte de la ANMAT para producir productos como el alcohol en gel, les llega la propuesta de un grupo de investigadores del CONICET La Plata, para hacer tiras reactivas que detectan anticuerpos anticovid para saber si la persona que se hace el testeo está o estuvo infectada.

De este modo junto a Bambú, empresa público-privada,  y el Centro de Investigaciones y Desarrollos en Fermentaciones Industriales (Cindefi)  empezaron a trabajar en conjunto para habilitar el establecimiento ante el ente regulador, la inscripción del producto, poner las instalaciones y el personal capacitado y junto al CONICET desarrollar las tiras reactivas.

Florencia Tiseyra destaca que “dado que esto es un insumo muy importante para el país estamos trabajando conjuntamente para que salga lo más rápido posible, ya en tratativas con ANMAT, trabajando mucho desde el laboratorio, esperando se termine el desarrollo y así,  poder avanzar”.

Tiseyra analiza: “Creo que hay mucha estigmatización respecto a qué puede hacer un laboratorio conducido por trabajadores y trabajadoras. De a poco estamos deconstruyendo esa estigmatización”.

Lo cierto es que un laboratorio conducido por trabajadores y trabajadoras, ha decidido, en medio de la crisis que asola al mundo, brindarse como herramienta para enfrentar al coronavirus, marcando un camino que nos permita pensar que hay otra manera de hacer las cosas, sabiendo que en el otro extremo se encuentra Techint, que en lugar de estirar la mano para dar una ayuda en medio de la pandemia, decidió despedir masivamente para obtener más ganancias.