Reportajes22/11/2017
Matías Layus, Secretario de Cultura de La Bancaria

"Hoy la Corriente Federal se asemeja al MTA de los 90"

Entrevista a Matías Layus, secretario de Cultura del sindicato de bancarios que lidera Sergio Palazzo, y un referente de la Corriente Federal de Trabajadores.
Matías Layus

¿Contanos como fue que comienza tu militancia?

Yo por el año 1971/1972 empiezo mi militancia política en la escuela secundaria, en la juventud secundaria peronista, el 17 de noviembre de 1972, obviamente sin saber que luego iba a pasar a la historia como el día de la militancia. Ese día con un grupo de compañeros del secundario de Rosario viajamos a recibir a Perón del exilio. Para la resistencia peronista el retorno de Perón parecía algo imposible; para nosotros, los más jóvenes, ir a Ezeiza ese día era tocar el cielo con las manos. Fuimos el día anterior, nos acobacharon en un taller mecánico en lugano, para arrancar temprano, era un día de lluvia con la policía federal en cada esquina, con gases lacrimógenos, recuerdo los Falcon que tenían los porta gases en los techos, a medida que avanzábamos los helicópteros tiraban balas de goma, gente corriendo con banderas y bombos, ese fue mi bautismo de fuego, ese pueblo peronista que uno nombraba o leía lo tenía ahí al lado. Con los gases y la refriega fueron en los barrios más humildes, en las villas donde nos cobijaron poniéndonos limones en los ojos para aliviar el efecto, dándonos manteles de hule para cubrirnos de la lluvia. Ese fue mi inicio. Después, producto de la militancia, estuve en el Ezeiza siguiente, el retorno definitivo, el 20 de junio de 1973, en la Plaza el 1 de mayo de 1974 y participé también en el velorio de Perón en el Congreso de la Nación. Después de la secundaria milité algunos meses en la universidad y después en la bolsa de comercio de Rosario. Con unos compañeros armamos la juventud sindical de comercio que era el gremio que nos representaba en la bolsa, colimba de por medio entré en el banco de Santa Fe y al poco tiempo con compañeros que venían de distintas militancias políticas ya en la época de la dictadura armamos una comisión interna provisoria en el banco, siendo parte del movimiento nacional bancario, agrupación que surge con la resistencia peronista en 1956 pero que tuvo su continuidad y con otro grupo de gremios formamos la mesa de agrupaciones gremiales peronistas. Mientras todos los gremios estaban intervenidos por los militares, las agrupaciones comenzábamos a armar redes de unidad. Con el retorno de la democracia sigo trabajando en el nuevo banco de Santa Fe, donde comienzo como delegado de sucursal, integro la comisión interna del banco, soy delegado general, en algún momento secretario adjunto, durante varios años secretario general y después ya en sindicato tuve varios cargos: secretario de administración, gremial, adjunto y ya en el último período secretario general de la seccional Rosario, hasta que ahora estoy en la secretaría de cultura del sindicato. También estuve varios años como secretario de prensa de la CGT y hasta que ocupé este cargo estuve como secretario general del movimiento sindical rosarino, una CGT que abría la participación a las organizaciones estudiantiles, sociales, de derechos humanos, con cursos de formación, una CGT a la altura de la circunstancia, ese movimiento hoy está expresado en Rosario como unas de las referencias contra el modelo que encarga Macri.

Pensando lo que fue en su momento la conformación del MTA, y que ayer estuvieron reunidos representantes de la Corriente Federal, de las dos CTA, incluso Pablo Moyano, te parece que en esta nueva etapa la unidad que se está dando entre distintos sectores gremiales y sindicales ¿supone un resurgimiento de lo que fue el MTA?

Sí, yo veo que la semejanza más grande de lo que fue el MTA, por lo que representó en su momento, hoy es la Corriente Federal de los Trabajadores. Un grupo de Sindicatos importantes, pero enrolados bajo el modelo de la CGT, fue la diferencia que marcó una impronta distinta contra el modelo neoliberal de Menem. No alcanzaba con la CTA, con la corriente clasista, con los movimientos sociales, que estaban estigmatizados, fue el hecho de que Moyano en su momento y otros gremios enrolados en la CGT le dieron otro protagonismo a la lucha. La Corriente Federal, compuesta por gremios de la CGT, que dan la pelea interna, expresa lo que fue el MTA, hoy en unidad con la CTA y con sectores que se están perfilando en contra del modelo, con adhesiones como fue la del otro día de Pablo Moyano, diferenciándose de otros gremios de la CGT que pretenden justificar la reforma laboral, que viene acompañado de una reforma previsional y tributaria. Lo de ayer de Luján es un claro ejemplo de la unidad que se está gestando, y que viene dándose hace un tiempo importante en el interior del país. El Movimiento Sindical Rosarino estuvo en la calle a los dos días que asumió Macri, el último paro de la CGT se hizo activo en Rosario, cuando uno de los triunviros nos recomendaba quedarnos en casa tomando mate, con acto en conjunto con la CTA. En estos días se armó en Santa Fe el Movimiento Obrero Santafesino, que es la confluencia del Movimiento Sindical Rosarino, de la CGT Santa Fe Capital y del interior de la provincia, de la CTA Santa Fe, donde expresamos documentos y actos en contra de la reforma de Macri; paralelamente en Córdoba se están reuniendo seccionales de la provincia y convocando para el 30 de noviembre a un plenario de todas las regionales cordobesas conmemorando un hito como fue el programa de La Falda, a sesenta años de ese programa revolucionario del movimiento obrero, en el sur se armó un frente patagónico de todas las seccionales de la CGT. Hay un posicionamiento bastante firme en distintos lugares del interior que va a contramano de lo que expresa hoy la conducción de la CGT.

En ese marco, ¿vos creés que se puede partir la CGT?

La CGT, ideológicamente, por distintos posicionamientos en contra del gobierno, ya está dividida. Los gremios de la Corriente Federal de trabajadores expresan algo completamente distinto, en los dichos y en los hechos, a la conducción de la CGT. Acá la convicción es sostener con los hechos lo que uno dice, del otro lado no hay una actitud de estar a la altura de las circunstancias. Hoy tenemos un gobierno que no es un gobierno más, esto es volver a instalar la contracultura que se intentó hacer en el país en 1955 con la revolución libertadora, donde no solo derrocaron un gobierno peronista de 10 años, sino que fueron por un cambio cultural, cambiar esa cultura de 10 años que el país había vivido, donde había cambiado la composición social, donde había aparecido la inclusión, donde cambió el sentido de la dignidad, había cambiado todo, el laburante pasaba a ser protagonista de la historia como nunca había ocurrido. En 1955 vinieron a cambiar eso y hoy este gobierno viene por lo mismo, a cambiar la cultura de los argentinos, en materia económica, de derechos humanos, de la cultura, quieren cambiar el orden mental, el sujeto mismo, valorar el yo individual, contra la cuestión colectiva, contra el nosotros eso es lo que estamos enfrentando. En esta situación, la máxima expresión del movimiento obrero se sienta a discutir hace un año el bono de fin de año y ahora la letra chica de una reforma laboral, "que te saco que te doy". Hoy la CGT tendría que estar planteándose programas como el de la Corriente Federal, como La Falda de 1957, el Huerta Grande de 1962, el 1 de mayo de 1968 con el manifiesto de la CGT de los Argentinos, el programa de los 26 puntos de Ubaldini, programas revolucionarios que se plantearon en la época de Onganía, de Aramburu y Rojas. Cuando ellos empezaron a hacer esos programas habían fusilado a Valle, en León Suárez a los civiles, el peronismo estaba proscripto, y sin embargo ellos se juntaron a hacer un programa que planteaba nacionalización de las empresas extranjeras, participación de las ganancias de la empresa, cogobierno, las obras sociales, los grandes temas de la Nación. Hoy la conducción de la CGT tendría que estar poniendo sobre la mesa una agenda que contemple los grandes temas nacionales, el endeudamiento externo, las consecuencias que va a traer para el sistema previsional, la deuda que tiene la democracia, desde  la dictadura a la fecha con la reforma integral del sistema financiero (la ley que hoy tenemos es la que anunció Martínez de Hoz). Estas cosas tenemos que estar discutiendo, como la distribución del ingreso. Hoy ¿quién expresa estas discusiones? La Corriente Federal, la CTA y si hay alguien que puede articular a los partidos políticos de la oposición, a los movimientos estudiantiles, a los movimientos sociales, es el movimiento obrero, son los sindicatos; no lo puede hacer otra persona, quedó demostrado en el paro que convocó la CGT. Así que habrá que incentivar a la CGT a que se ponga donde tiene que estar.