Noticias06/11/2019
CGT. CTAs. FRESIMONA

El sindicalismo en pleno rememoró en la UMET los 14 años del "NO al ALCA"

Con la presencia del Frente Sindical para el Modelo Nacional, CGT, Corriente Federal de los Trabajadores y ambas CTA se realizó en la UMET un encuentro internacional para rememorar la negativa al tratado de libre comercio que los Estados Unidos pretendía imponer en 2005.
A 14 años del NO al ALCA

Con la consigna ‘¡No al neolibelalismo!’, los referentes sindicales coincidieron en la mirada respecto de la vigencia de políticas neoliberales que los grupos económicos intentan imponer sobre el conjunto de la clase trabajadora de los distintos pueblos del continente. Ratificaron, a su vez, la necesidad de una unidad cada vez más amplia y diversa para defender lo conquistado y lograr nuevas emancipaciones.

Una delegación internacional participó de la jornada, con referentes obreros de la CUT de Brasil, COB de Bolivia, CUT de Chile y PIT-CNT Uruguay, entre otres, quienes compartieron el primer panel junto a Roberto Baradel, secretario de Relaciones Internacionales de la CTA; Estela Díaz, secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades de la CTA y Oscar Laborde, Parlamentario del Mercosur y director de Mundo Sur e IDEAL-CTA.

Claudir Néspolo, presidente de la CUT Río Grande del Brasil; Francisco Portillo, secretario de Relaciones Internacionales de la COB; Miguel Alejandro Ramos Tapia, secretario general de la Federación Nacional de Asociaciones de Académicos de Universidades del Estado de la CUT Chile, y Fernando Gambera, secretario de Relaciones Internacionales del PIT-CNT, disertaron respecto de la ‘Situación en la región’ y la ‘Resistencia de los/as trabajadores/as’.

En tanto, el segundo panel ‘Argentina: el sindicalismo que resistió al neoliberalismo’, estuvo a cargo del secretario general de la CTA de los Trabadores y diputado nacional, Hugo Yasky; Mario ‘Paco’ Manrique, secretario general adjunto del SMATA; Vanesa Siley, secretaria general de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Judiciales, SITRAJU CABA y diputada nacional; Víctor Santa María, secretario de Estadísticas y Censos de la CGT; Pablo Micheli, secretario general de la CTA Autónoma; Edgardo Llano, secretario general adjunto de la CTA y general de APA; Omar Plaini, secretario general de Canillitas y Senador electo; Héctor ‘Gringo’ Amichetti, secretario general de la Federación Gráfica Bonaerense y Hugo Moyano, secretario general de la Federación Nacional de Camioneros, con la coordinación de la secretaria general de la CTERA, Sonia Alesso.

Para finalizar el encuentro, se entonó el Himno Nacional Argentino mientras en la pantalla detrás del escenario, se sucedían las imágenes de algunas de las multitudinarias movilizaciones que tuvieron lugar durante los últimos cuatro años. Por ejemplo, la Marcha Federal, la Jornada continental contra el neoliberalismo, la movilización en la calle y en el Senado contra los despidos, la marcha de las velas contra los tarifazos, del 2016; el acto contra la Reforma Previsional en 2017; la Marcha a Luján, la movilización en apoyo de Lula y el acto en unidad del 21F contra las políticas de hambre de Mauricio Macri, del 2018, las de los 24 de Marzo, por Memoria, Verdad y Justicia; las de los 1° de Mayo, Día Internacional de les Trabajadores, entre otras.

Hugo Yasky, secretario general de la CTA de los Trabajadores

“Compañeras, compañeros, una alegría este encuentro. Agradecemos la presencia de Angelo Garrielatos, compañero luchador, del sindicalismo de Australia y de los compañeros que han estado en el encuentro que hoy está haciendo la Conadu.

Queremos recordar en este encuentro los 14 años transcurridos desde el rechazo al Tratado de Libre Comercio, ALCA. Fue un momento en el que los presidentes de América Latina, Néstor Kirchner, en ese momento era el anfitrión, tuvieron la valentía y la osadía a la vez de decirle que no al gobierno de Estados Unidos de Norteamérica, que representaba en ese momento George Bush. La propuesta era la misma que ahora. Que nos convirtiéramos en el patio trasero, que renunciáramos definitivamente a la posibilidad de que nuestros pueblos tuvieran empleo digno, salario digno, y que pudiéramos salir de ser simplemente exportadores de materia prima. Hoy sigue la misma pelea, porque los que dijeron en aquel momento que era un error imperdonable haberle dicho que No al Alca, los que dijeron que la Argentina no se podía juntar con los países pobres de América Latina, los que dijeron que estábamos renunciando a ser parte del mundo moderno, a las relaciones carnales con las grandes potencias, ésos fueron gobierno en estos últimos cuatro años en nuestro país. Los que decían que habíamos cometido un error gobernaron la Argentina estos últimos cuatro años.

Y hoy qué tenemos. Tres puntos de caída del producto bruto; 4 millones de pobres que se han sumado de una manera atroz a los que ya vivían en la pobreza, destrucción de empresas, de empleo, ataques a los jubilados, a las organizaciones sindicales y hemos logrado derrotar a ésos que levantaron la bandera de la genuflexión ante los poderosos del mundo, porque son sus socios, a costa del hambre de nuestro pueblo. Y eso le planteó al movimiento sindical en la Argentina un desafío enorme. Había que salir a luchar, había que convocar a la calle o había que arrodillarse y soltarle la mano a los trabajadores que nosotros representábamos. Y estos compañeros y compañeras que están acá, fueron parte de una gesta popular que terminó como terminó a favor del pueblo en la última elección.

Hubo derrota del gobierno de Mauricio Macri, hubo derrota del neoliberalismo en la Argentina, es verdad, porque hubo unidad en el Frente de Todos, porque tuvimos a la estratega, que supo ocupar el segundo lugar para que Alberto fuera el candidato que encabezara la fórmula, porque hubo decisión de recuperar el Partido Justicialista, que es parte del pueblo y de esa construcción popular, pero todo eso fue posible porque hubo un movimiento sindical que fue el núcleo de la resistencia social.

No fuimos los únicos, porque estuvieron las luchas de las mujeres, los paros de mujeres, los pañuelos verdes, la lucha de Ni Una Menos. Eso fue un componente esencial, del mismo modo que lo fue el aporte de los organismos de Derechos Humanos. La marcha enorme contra el 2x1, contra el intento de darle a los genocidas la posibilidad de reducción de las penas. Las marchas que se hacían cada 24 de Marzo. Hubo un 24 de marzo, que por primera vez salimos a la calle juntos los compañeros de la CGT y de la CTA. Momento importantísimo de la lucha. Simbólicamente los trabajadores unidos en esa marcha del 24 de Marzo. Esa resistencia social es la que hizo posible también la derrota de Mauricio Macri.

No cayó del cielo como un regalo. Desde esa perspectiva reivindicamos estos años de lucha contra el neoliberalismo. No era lo mismo elegir la zona de confort, estar en los ambientes climatizados, pisar las alfombras de los despachos oficiales, que estar en la calle bancando a los jubilados, a los trabajadores, a las trabajadoras, a los maestros, a los desocupados, no era lo mismo y nosotros lo elegimos, el camino que sabíamos era el correcto.

Hoy es tiempo de unidad, de pensar que no podemos relajarnos e imaginar que ese esfuerzo que hicimos para estar juntos, rindió su fruto, ya pasó, ahora volvemos cada uno a su redil, no, sería un error, porque lo que viene, todos los sabemos, es muy difícil. Este es un país que queda destruido, después del saqueo. Este es un país que queda profundamente dañado y para enfrentar lo que viene vamos a necesitar más unidad.

Aquellos que estuvieron apoyando el saqueo, la fuga de capitales, el endeudamiento, aquéllos que aplaudían de pie cuando los fondos buitre se llevaban el dinero de los argentinos, van a seguir con los ojos abiertos y esperando que algo nos signifique cometer un error en el camino y no hay que darles esa oportunidad.

El campo popular se tiene que fortalecer, tenemos que construir más unidad. Por eso para nosotros es importante haber hecho el Congreso en Lanús, donde decidimos reunificar al movimiento sindical para ir a la CGT, que queremos aclararlo. Ir a una CGT donde podamos construir una herramienta que sea más fuerte, más consistente, y además con claro contenido a favor de los trabajadores. Ese es el mandato que tenemos y con una ardiente paciencia lo vamos a llevar adelante, pese a algunos que parece se les erizó un poco la piel cuando escucharon que queríamos ir a la CGT y entonces hicieron la agrupación Trabex, pero no hay problemas, cuando hay voluntad de unidad no hay Trabex que sirva.

Y los tiempos se van a dar. Saludo que los compañeros de la CGT, el viernes van a tener su plenario y lo van a hacer con la presencia de Alberto Fernández. Eso es muy importante, porque eso define una unidad dentro de la CGT con un claro compromiso. Todos tenemos que estar dentro de esa unidad, y todos debemos tener como clara referencia la definición y en qué lugar nos paramos. Nos paramos del lado del gobierno popular, nos paramos del lado de Alberto y Cristina Kirchner.

Y a partir de ahí hay que construir una propuesta que tiene que ser por el empleo, por el salario digno, por la jubilación digna, por la educación pública, por la salud, por el despegue de la Argentina productiva, por un país que recupere la soberanía plena sobre sus recursos naturales.

Ese es el programa de la clase trabajadora, histórico. Y ese programa se tiene que expresar. El tiempo que nos lleve construir la unidad, no importa. Lo importante es que ese programa sea el que nos encolumne a todos.

Gracias compañeras, compañeros. Fuerza, a seguir adelante en esta lucha”.

Roberto Baradel, secretario de Relaciones Internacionales de la CTA

“Buenas tardes a todas las compañeras, compañeros. Les agradecemos profundamente a los compañeros que han venido de las centrales de América Latina a esta jornada que nosotros recordamos todos los años, pero este año en particular con una gran satisfacción, que en la República Argentina le pudimos poner freno nuevamente al neoliberalismo y no solamente en la Argentina, sino en una perspectiva continental.

Por eso la importancia de este panel, para que las compañeras y compañeros nos digan en qué situación estamos, Oscar, que es diputado del Parlasur, nos va a dar un panorama de lo que está sucediendo en México, en Ecuador, en el resto de América Latina, en Haití. Las movilizaciones populares que se están dando a lo largo y ancho del continente. Y Estela Díaz, por supuesto, porque si hay algo o un movimiento que apostó fuertemente en la derrota del neoliberalismo fue el feminismo en la República Argentina, la organización de las mujeres y que sin ninguna duda es ejemplo a nivel continental y mundial.

Voy a ser muy breve. Somos los anfitriones y queremos escuchar a los compañeros que vienen de otros países hermanos. Pero decir una cosa. Por qué nosotros relacionamos a 14 años del No al Alca hoy no al neoliberalismo, porque se están dando procesos políticos en toda la región y en los países donde los pueblos somos capaces de resistir al neoliberalismo con manifestaciones, según cada país, su forma. Lo que está pasando en Chile es formidable. Esa frase: “No son 30 pesos, son 30 años”, la verdad merece toda la solidaridad y admiración de los pueblos de Latinoamérica el proceso que están viviendo los hermanos chilenos. O la situación de Brasil, los compañeros firmes, exigiendo a pesar de la persecución del neoliberalismo, y de un gobierno cuasi fascista en Brasil, manteniendo en alto la consigna Lula Livre y generando acciones a nivel local y en el mundo.

Por supuesto, nuestros hermanos de Uruguay, que vienen dando ejemplo en la región. Por esto las corporaciones quieren que el Frente Amplio no gobierne más en Uruguay. Pero el esfuerzo que están haciendo los compañeros, su trabajo, lo que ha hecho el Frente Amplio en estos años, y el reconocimiento a una figura, a un gran presidente latinoamericano, como es Pepe Mujica, le van a dar la victoria en un ballottage a los compañeros.

Y sin ninguna duda, Evo Morales que es nuestro hermano, de la Central de Trabajadores de la Argentina, de la CGT, de los compañeros de los movimientos sociales.

A Evo Morales lo conocimos en los años 2000, siendo dirigente del MAS y encabezaba las movilizaciones contra el neoliberalismo en Bolivia. Luego fue presidente y hoy encabeza un proyecto político que tiende a la distribución de la riqueza y a la integración de los pueblos. Por eso los ataques que viene sufriendo. Nuestra solidaridad con el pueblo boliviano. Que se respete el derecho al voto que han tenido en las elecciones.

En la Argentina eligieron algunos enemigos. Por eso el panel de la tarde. Al sindicalismo, a los jueces laborales, a los dirigentes sindicales, a los abogados laboralistas, a los mapuches, a los maestros, a los trabajadores, nos eligieron como enemigos, porque ellos creyeron que atacándonos a nosotros y disciplinándonos, iban a tener la posibilidad de gobernar 8 o 12 años en la Argentina. Se equivocaron de punta a punta. Resistimos, no nos pudieron callar, y hoy están los resultados. Ellos se tienen que ir con el voto popular y nosotros con la frente bien alta, con la dignidad de haber resistido las persecuciones, las noticias falsas, las mentiras que esgrimieron a lo largo y a lo ancho del país.

El rechazo a la política de ajuste y al neoliberalismo en la Argentina se da de una manera diferente a la que se está dando hoy en Chile y en otros lugares. Es la de un sindicalismo sociopolítico. Un sindicalismo que es autónomo pero no es neutral. Somos parte de procesos políticos, populares. No es lo mismo tener un gobierno de derecha, que tener un gobierno de centro y no es lo mismo tener un gobierno de centro a tener un gobierno popular y progresista, como vamos a tener en la República Argentina con Alberto Fernández, que sin ninguna duda va a encarar las políticas, no solamente a nivel interno, sino a nivel internacional, mirando la integración regional de los pueblos. Le dijimos No al Alca porque queríamos profundizar la integración de nuestros países para beneficio de nuestros pueblos. Para obtener mayor justicia social en nuestros países, mayor distribución de la riqueza, y defender claramente la autodeterminación de los pueblos. Para que no sean las corporaciones las que decidan las políticas y los destinos de nuestros países.

Nosotros somos parte de esta reacción popular en la Argentina, sin ninguna duda. Fuimos parte desde hace muchísimos años, allá por los años 2000, cuando resistíamos al neoliberalismo, cuando derrotamos al Alca y seguimos en ese marco de continuidad histórica, con gobiernos populares, que lamentablemente se interrumpieron en Argentina hace cuatro años, con un andamiaje que ha perfeccionado la derecha: el lawfare, la guerra judicial; las fake news, noticias falsas; las mentiras, las estigmatizaciones, los grandes medios de comunicación y la justicia operando fuertemente para deslegitimar los procesos populares y a quienes defendemos los derechos de los trabajadores de nuestros pueblos.

Quiero decir con orgullo que esa resistencia que llevamos adelante durante cuatro años, poniendo el cuerpo, no siendo oportunistas y siempre dando la cara, hoy tiene sus resultados. El pueblo argentino ha triunfado y empezamos otro capítulo de la política en la Argentina y en Latinoamérica.

La derrota del neoliberalismo en la República Argentina, va a significar sin ninguna duda, apoyar nuevamente el proceso de integración regional, en el marco del Mercosur, Unasur y Celac.

Decir claramente que Lula tiene que ser liberado. Lo va a liberar el pueblo brasileño, con el apoyo de los pueblos latinoamericanos y de los gobiernos de buena voluntad que favorezcan a los trabajadores y a los pueblos de Latinoamérica y no a las corporaciones.

¡Viva Latinoamérica! ¡Viva Lula Libre! ¡Viva la resistencia de los trabajadores! ¡Viva la unidad de la clase trabajadora argentina y de los movimientos sociales!
¡Vamos a cambiar la historia a nivel regional sin ninguna duda!”.

Edgardo Llano, secretario general adjunto de la CTA

“Hace 14 años Mar del Plata se convertía en la sepultura de los intentos del presidente Bush. Pero el Alca que fue derrotado en ese momento, no empezó ahí. Hay que recordar que con la llegada de Margaret Thatcher y de Ronald Reagan al poder comenzaron los intentos más fuertes de acuerdos de libre comercio en Europa y Estados Unidos.

En esos primeros intentos, unos compañeros de las centrales sindicales de Canadá, de Quebec, fueron los primeros que se organizaron para enfrentar los acuerdos que ellos decían iban a afectar la vida de los trabajadores y la población en general. No se equivocaron. Son los acuerdos con los que los gobiernos y las empresas, según palabras de ellos, intentaban domesticar a la clase trabajadora mundial, haciéndolo por regiones del mundo.

América toda, América Central, América del Sur, toda América contempladas en distintos planes de libre comercio, con distintos nombres, pero siempre con el mismo objetivo, aumentar las ganancias de las empresas y en muchos casos someter a esclavitud a los trabajadores, en esa época a los trabajadores de América Central.

Hoy tenemos la oportunidad de ver a compañeros de Brasil, Uruguay, Chile, Bolivia, con quienes hemos compartido también la pelea contra el Alca, la pelea que dieron presidentes que sí estuvieron a la altura de las circunstancias. Tuvimos gobiernos que vinieron a cambiar la historia en esos momentos. Nosotros tuvimos a Néstor Kirchner, Venezuela a Chávez, Brasil a Lula, Tabaré en Uruguay, se plantaron frente al poder mundial y le dijeron No.

Porque nuestra América debe ser una patria grande, unidad, sin acuerdos de libre comercio. Los únicos acuerdos que valen son los acuerdos de los pueblos, no los de los gobiernos, porque los gobiernos que intentan aplicar estos acuerdos, en realidad son mandaderos de grupos económicos mundiales, que son los verdaderos dueños y creadores de los acuerdos de libre comercio. No hay acuerdo de libre comercio de los gobiernos, siempre son de las empresas, que en definitiva son las que controlan parte del mundo.

Pero así como esos compañeros sindicalistas de Quebec, Canadá, se organizaron, también se organizaron en otras regiones del mundo y en América se fueron organizando por regiones, América Central, del Sur, del Norte. Está el compañero Secretario General de la Coordinadora de Centrales Sindicales de los 90 y uno de los objetivos era luchar contra los acuerdos de libre comercio. Un objetivo fundamental de la Coordinadora, donde estamos todas las Centrales del Mercosur, peleó también por ocupar un espacio en el Mercosur que no teníamos. Porque los acuerdos de libre comercio no incluyen a los sindicatos, no incluyen trabajadores, incluyen empresas, gobiernos que diseñan las políticas para aplicar en las regiones.

Fracasó el Alca. Cuando vino este gobierno, en el discurso de asunción de Macri, una de las primeras cosas que dijo fue “vamos al acuerdo de la Alianza del Pacífico”. Afortunadamente no le dieron entrada a la Argentina. Es nefasto ese acuerdo para los trabajadores, para la industria argentina. Como no pudieron con eso ahora están intentando con el de Europa y Mercosur.

Hubo un 5 de noviembre de 2005 con presidentes que tuvieron la dignidad de representar verdaderamente a sus pueblos. Ésa fue una enseñanza que nos dejaron, que nos permitió avanzar en la unidad en los países y las regiones. Por eso venimos desde aquel encuentro desde la CSI, la CSA, para defendernos en unidad de estos tipos de acuerdos.

No pararon, siguen avanzando. Les va a salir mal también con la Unión Europea. Ellos avanzaron. Se dio que en la región tenemos gobiernos de derecha y en la mayoría de los casos gobiernan empresarios.

El Alca fue sepultado en Mar del Plata, pero es como con las películas que hoy están de moda, las de zombies, ahora están los zombies que salieron de esa sepultura. Porque en esta región el Alca es Macri, es Piñera, es Bolsonaro, la derecha que se quiere imponer en Uruguay. Ése es el Alca de hoy y es el que vamos a tener que enfrentar en estos cuatro años.

Vamos a tener que enfrentar a estos tipos que van a seguir disponiendo de los medios económicos, de los medios masivos de comunicación, del poder económico mundial, porque no aceptan que hayamos recuperado el poder popular; no aceptan que Evo haya ganado las elecciones, que los compañeros chilenos hayan dicho basta a la represión de 30 años, que hayan dicho basta a que durante 30 años tuvieron que bancarse las leyes de la dictadura.

El pueblo chileno dijo basta, los argentinos dijimos basta el 27 de octubre con las urnas y esperamos que los uruguayos puedan hacer lo mismo. Esperamos que los brasileños estén en la calle para recuperar a ese gran presidente que tuvieron que es un lujo para la región como es Lula.

Hay que estar atentos, hay que defender a los gobiernos populares. Nosotros los argentinos tenemos que defender a este gobierno en las calles porque estos tipos que acaban de sacar casi un 40% de los votos, más allá que son los votos antiperonistas de toda la historia, en cada elección, estos tipos tienen el poder económico y van a poner todas las trabas posibles para que no se pueda gobernar, y nosotros vamos a tener que estar ahí, defendiendo a este gobierno popular, incluso bancando situaciones complicadas para los trabajadores. Dejaron un país tan devastado que vamos a tener que bancar situaciones difíciles, pero la organización y la unidad es el camino que tenemos que debemos seguir recorriendo juntos. Por eso digo el Alca no murió, está personificado en estos nefastos presidentes de la región y contra eso tenemos que luchar.

Hoy recordamos el Alca, de los cuales muchos de los que estamos acá fuimos protagonistas, porque acá tenemos a estos enormes dirigentes, que han dado pelea en las últimas dos o tres décadas, para que tengamos un país digno, para que podamos mirar a nuestros pibes a los ojos. Tenemos dirigentes enormes que están acá arriba, hay un montón que no están, pero que también deben estar. Y hay dirigentes que no estuvieron a la altura de las circunstancias. Hoy tenemos que olvidar eso, mirar para adelante, avanzar todos juntos para construir la Patria Grande que soñaron esos presidentes con dignidad”.

Miguel Alejandro Ramos Tapia – CUT Chile – Secretario general Federación de Asociaciones de Académicos Universidades del Estado

“Buenas tardes compañeros, compañeras, compañeres. La inclusión debe estar presente.

Quiero saludar y pedir disculpas porque la Central Unitaria de Trabajadores de Chile no pudo asistir pero le han dicho que no a uno de los tratados de libre comercio que se querían instalar en América Latina. La Central hoy día tiene tareas muy urgentes, pero con mucho respeto me han pedido que salude a los compañeros.

Nosotros estamos viviendo un proceso muy complejo. Es un proceso que ha desbordado a la sociedad, a la política y a quienes nos gobiernan, que es un gobierno neoliberal, instalado en Chile desde hace ya 46 años y ratificado en la Constitución hace alrededor de 40, 38 años, con la Constitución de 1980.

Este movimiento ha pasado por al lado de los partidos políticos y algunas organizaciones, sin embargo en agosto último, la Central Unitaria de Trabajadores había constituido una mesa de unidad social con distintas organizaciones, más de 40 organizaciones sociales y yo quisiera leer cuál es el compromiso de esta mesa.

Indicamos que nosotros no nos quedaremos en la inmovilidad, en la resignación, ni seguiremos cada cual marchando por su lado, con escasos o nulos resultados. Queremos una sociedad diferente, con más libertad y democracia, con más igualdad y justicia, con más solidaridad y fraternidad. En eso estamos todos y todas, por lo que hemos decidido que llegó la hora de actuar al unísono.

Si bien este estallido social se produce por el alza de 30 pesos para los estudiantes, en realidad, esto era una olla a presión que había sido instalada hace más de 30 años.

Alguien hablaba de lo que se quiere construir como Estado, pero el Estado es un pacto social entre todos nosotros y ese pacto tiene que brindar el bienestar de cada una de las personas. En Chile, ese bienestar favorecía sólo al 1%. El 50% de los trabajadores ganan menos de 500 dólares y la línea de la pobreza en Chile está definida por los 450 dólares.

Una familia no puede vivir con 500 dólares en Chile. Y eso es el 50% de la clase trabajadora. En esas condiciones donde tienes que pagar por la salud, por la educación, donde tienes que hacerte cargo de tus padres, porque no pueden vivir con la pensión que reciben. Realmente se estaba acumulando mucha presión, mucha energía y hoy ha salido a la luz.

Debemos estar muy contentos. Vamos a cumplir 21 días de movilización este viernes y esperamos que esta movilización decante y baje una vez que hayamos conseguido el acuerdo político para cambiar las reglas de juego.

La Constitución política ha sido el freno a las transformaciones sociales que esta Central de Trabajadores ha tratado de impulsar. Durante el gobierno de la presidenta (Michelle) Bachelet tratamos de avanzar en la titularidad sindical.

Hoy explicaba que los sindicatos no tienen fuerza para negociar cuando en Chile se ha instalado el concepto de los grupos negociadores. El empresariado puede negociar con un par de personas y es tan válido como negociar con un sindicato. Aquello no fue posible no porque la Central de Trabajadores no lo pidiera o no lo exigiera, o los trabajadores no lo exigieran. No fue posible porque el Tribunal Constitucional indicó que era inconstitucional.

La salud, inconstitucional la reforma solicitada; la educación, inconstitucional la reforma solicitada. Hoy pasadas más de 40 horas, el Ejecutivo amenazó con declarar el proyecto inconstitucional. Nuestra barrera es la manera en que se definen las reglas, que es la Constitución.

El pueblo está pidiendo Asamblea Constituyente y ayer el Congreso, el Senado, aprobó la idea de presentar la modificación para levantar un plebiscito, para que sea la gente, los trabajadores, el pueblo quienes se pronuncien.

No sabemos cómo va a terminar. La Central de Trabajadores es parte de la Mesa Social, pero a esta mesa la conforman una serie de organizaciones que están demandando mayor bienestar, mayor dignidad, mayor respeto. Es de esperar que podamos alcanzar lo principal que es la reforma de la Constitución.

Quiero señalar que nosotros, desde la Central de Trabajadores, siempre estamos incluyendo a todos los actores. Es importante que toda nuestra sociedad sea capaz de manifestarse. Lo demostró el pueblo de Ecuador, lo demostró hoy día el pueblo de Bolivia, lo demostraron ustedes, compañeros, después de cuatro años de movilizaciones, de marchas, de luchas, de que efectivamente se puede contra el modelo. Es necesario que otros pueblos de Latinoamérica y el Caribe también lo demuestren. Si queremos salir del subdesarrollo tenemos que decirle no al modelo neoliberal”.

Fuente: CTA de los Trabajadores